24 Mario Mazza encontró el número de teléfono de la oficina de la Policía de Carreteras que estaba más próxima a casa, y después de haberse informado sobre los horarios de apertura al público, fue personalmente para pedir información con respecto al accidente en el que se había visto involucrado su hermano. Fue recibido por una señora de unos cincuenta años que, en cuanto lo vio entrar, apoyó sobre el mostrador el bocadillo que estaba comiendo y dijo: –Buenos días, ¿le puedo ayudar en algo? –Espero que sí –respondió él –estoy buscando información. –Dígame. –Quizás pueda ayudarme. Hace dos o tres semanas, en la carretera de circunvalación de Bologna ha ocurrido un accidente. Querría saber más sobre ello. –Mmmm... ¿Es por casualidad un periodista? Mario sonrió y dijo: –No, no se pre

