Las personas pasean de aquí para allá, los autos zigzaguean por las calles igual que el nuestro, Lila duerme en el asiento trasero después de una tarde agitada dónde terminó en el agua dándose un chapuzón. Thomas sostiene mi mano mientras sus dedos acarician mis nudillos, Maroon Five suena en la radio inundando el ambiente, todo es tranquilo, todo es perfecto, porque con él parecía siempre serlo, no importaba donde estuviéramos, a su lado la vida, mi vida, parecía tener más color. Estamos camino a su casa, llevando a Lila, porque nosotros saldremos a otro lugar está noche, es algo así como una cita misteriosa porque claramente él no dirá nada y yo solo me remuevo inquieta porque no me gusta no saber dónde iré. Este flamante individuo solo me hizo traer un bolso con mi ropa por las dudas

