CAPÍTULO VEINTISIETE

822 Palabras

CAPÍTULO VEINTISIETE Rómulo estaba en la base del cruce del Cañón, con su ejército de un millón de hombres detrás de ellos, y miraba lleno de ira. En lo alto, sus dragones chillaban mientras se lanzaban una y otra vez al escudo invisible de Argon, bloqueando el Cañón, enfurecidos, sin ser capaces de cruzar. Rómulo miraba hacia arriba, observando, pensando qué pudo haber pasado, preguntándose qué fuerza podría ser lo suficientemente fuerte como para soportar todos estos dragones. Rómulo sabía que él había destruido el Escudo para siempre y le habían dicho todos los hechiceros que el Escudo no volvería a activarse; que el Anillo era suyo para siempre, que ninguna fuerza en la tierra podría detenerlo. Sin duda, Rómulo ocupaba el Anillo —sus hombres ocupaban cada rincón de él, en ambos lado

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR