Siempre pensé que mi muerte sería trágica. Una vez visité a una mujer psíquica en una feria y ella me dijo que no llegaría a los treinta años de vida, tenía razón dado el hecho que recién cumpliría los 28 por lo que esa mujer no se equivocó. Escuchaba gritos desde hace minutos y sabía que era Gigi. Mi enfermo y pobre hermano George. Nunca fue malo conmigo, no realmente. Llegó a golpearme y gritarme alguna vez pero nunca fue en serio malo conmigo. Y nunca quise que muriese, sé que no lo parece, pero no se lo merecía. El no nació malo. Mi papá sí. Este tipo de lugares me incomodaban por lo mismo, me recordaba al Taller. Ahí donde me agarraron Eder y esa Verónica, ahí donde mi papá me enseñó a conciencia lo que era el dolor en su máxima expresión. Sweet Candy. Un verdadero caramelo. Rec

