XXVI

1984 Palabras

Luca pov Ok, ok... Veamos, piensa... ¿Cómo es posible que me haya dejado llevar así? Es imposible limitarme teniendo a Ana cerca. ¿Será que Eros me jugó una pasada, y Venus por venganza y envidia a su belleza, la hizo víctima de enamorarse? No espero sino es por ella, imaginar con nubes en el cielo, que sublime y sin efecto visualizan la verdad. Que testigo sea Universo, con sus incontables estrellas, de que he conocido al amor verdadero. Una plenitud aparte, esto debió haber sentido Dios cuando creó a Adán, un amor aparte... Incomparable. Con las entrañas aún desordenadas, y más mariposas anidandose en mi estómago, llegué a casa. Mirando a mi madre en la entrada. Con su típico semblante serio y con desaprobación. Pero, lo siento madre, hoy he visto y he tocado el Paraíso. Está

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