5 de Diciembre de 2018.
Daniel.
Varios días habían pasado y no había hablado con Abigail, ¡ni siquiera nos habíamos besado desde que Eve y yo terminamos! Y aunque me cuesta admitirlo era lo que más había querido hacer desde entonces.
Seguía un poco molesto ya que cuando estaba con ella solo se la pasaba escribiéndole a Aaron, me ignoraba completamente y por ese motivo había decidido no verla hasta que Eve propuso que saliéramos todos.
Por obvias razones—Clío—Nathan no iría y Mateo y Lia no se presentaron tal vez por estar peleados como de costumbre.
Así que eso nos dejaba a Eve, Clío, Abigail, Chris y yo.
Sería menos incómodo si no estuviera enojado con Abigail y si Eve no solo estuviera tratando de coquetear conmigo, en algunas veces yo le seguía el juego porque repito, estaba enojado con Abigail y mi pequeña manera de vengarme era ponerla celosa, lo cual era un trabajo fácil.
Solo notaba como fruncía el ceño y respiraba más lento para calmarse. Así que comencé a molestarla por mensajes al ver que trataba de ignorarnos.
¿Estás celosa, Abigail?
Abigail: Jamás :D
Iba a molestarla con otro mensaje pero su celular sonó, el karma se desquitó conmigo.
Era mi nuevo enemigo favorito. ¿No podía dejarla en paz por un momento?
—Hey Aaron—le contestó. No podía escuchar lo que él le decía—. Bueno, no tengo planes para el viernes— ¿qué carajos le estaba diciendo?—. Ok, te veré ahí.
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— ¿Ese era el sexy de Aaron?—le dijo Clío cuando ella colgó.
—Sí—ella le sonrió.
Pero no esa sonrisa amable que tiene a veces, esa sonrisa que solo ponía conmigo cuando le proponía que nos acostáramos y no me gusta que ese tipo de sonrisa sea por terminar una conversación con otro chico.
Sexy de Aaron??
Abigail: Es el apodo de Clío hacía él. Lindo, ¿no?
Es muy adecuado para él.
Oh si, claro
— ¿Aaron es el chico cool de la universidad?—Eve participó.
—Así es, tendremos una cita
.
Abigail: Ves, hasta tu novia piensa que es cool.
No es mi novia, aunque me dieron ganas de que vuelva a serlo...
Vi como dejaba bruscamente su celular sobre la mesa.
Ja, ja.
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—El chico con el que quieres co...—Chris empezó pero Clío lo interrumpió.
—Ese no es un tema para la mesa—gracias Clío—. ¿Cuándo saldrán?
—El viernes—. Abigail me miró sonriente.
Abigail 2 - Daniel 1
—Es una pena porque prometiste ayudarme con mi fiesta—le dije esperando que cancelara su cita.
Aunque es cierto porque si iba a hacer una fiesta, mi mamá tenía guardia nocturna y mi padre, iría a un seminario y Abigail se había ofrecido a ayudarme a vigilar que nada se rompiera.
Abigail 2 - DanielElPutoAmo 2
— ¿Desde cuándo te ayuda con tus fiestas?—Eve preguntó—. ¿Ya son amigos?
— ¡No!—los dos contestamos al mismo tiempo.
—Perdí una apuesta—Abigail de encogió de hombros—. Y sí, te ayudaré porque lo veré en la tarde y tu fiesta es en la noche—me sonrió irónicamente.
Abigail 3,000 DanielElPerdedorEnojado 2
Sí, me había ganado en esta batalla imaginaria.
(...)
—Sigo sin entender porque aceptaste salir con ese idiota—le dije a Abigail cuando estábamos en la cocina de mi casa.
Me estaba ayudando a cortar unos vegetales para la comida con esos cuchillos que son para niños, no puedo darle una tarea más pesada o arriesgada ya que tengo miedo de que nos mate a ambos en la cocina.
—Ni siquiera lo conoces como para llamarle idiota. Además ¿Yo no puedo tener una cita pero tú si puedes coquetear con Eve?—entrecerró los ojos.
Touché.
En mi defensa yo lo hacía para molestarla y ella saldrá con él solo porque le dio la gana de empezar a salir con chicos que no eran yo, lo cual es peor.
Aunque para aclarar, yo no quiero salir con ella. No, no, no.
—Pero Eve y yo somos amigos.
—Aaron y yo también, al menos por el momento—me sonrió cínicamente.
¿A qué está jugando? ¿Está tratando de hacerme enojar?
— ¿Cómo que por el momento?
—Si ya sabes, cuando dos personas se gustan por lo general empiezan a salir después y luego son novios y bueno, no necesito explicarte lo de la flor y la abeja ¿O sí?—hice una mueca.
Definitivamente está tratando de hacerme enojar y lo está consiguiendo.
Ya no sabía cómo defenderme y me estaba poniendo nervioso esta situación en donde no sé qué hacer.
Me incomoda pensar en Abigail teniendo algo más con alguien que no sea yo, sé que no tengo derecho pero no me gusta y no sé cómo hacérselo saber sin sonar como loco.
Por suerte Abigail se cortó en el dedo.
Bueno, suerte para mí, mala suerte para ella. Pero así desviamos la atención de nuestra conversación.
¿Quién se corta con un cuchillo que apenas y tiene filo y que es especial para niños? Ah sí la misma persona que creyó que era buena idea echarse caramelo caliente en la mano. Apuesto que ella encontraría la forma de hacerse daño hasta con una lechuga.
—Gracias por dañarme físicamente otra vez—dijo sentándose en un banco alto de la cocina y haciendo un puchero.
— ¿Yo por qué?—dejé lo que estaba friendo ante su escena.
—Siempre me haces cocinar a pesar de que sabes que puedo morir en el intento—era un buen punto, tal vez debo alejarla de las cocinas.
—Entonces siempre es un placer.
—Haré de cuenta que no escuché eso y pensaré que ya estas trayendo algo para que deje de ver mi sangre—dijo poniendo cara de asco.
—No soy tu esclavo.
—Entonces iré hasta casa de Aaron para que él me cure y quién sabe, tal vez lo recompense muy bien por su ayuda—no había terminado de decir la frase y ya había ido por algodón, alcohol y un curita.
Había encontrado un arma llamada Aaron en mi contra y la iba a usar las veces que quisiera, lo sabía.
No es justo, cuando yo uso a Eve en su contra peleábamos y ahora yo tengo que aguantar sus burlas.
Bajé las cosas, limpié la herida y le puse el curita para que no se le infectara la cortada. Aunque gracias a los conocimientos de mamá supe que esa no era una buena idea pero si no le ponía algo iba a empezar de chillona.
— ¿No tenías otro que no fuera de Hello Kitty?—se quejó.
—No. Pero si quieres otro pídeselo a Aaron.
—Está bien—ella sacó su celular y yo se lo arrebaté.
Fue un reflejo, lo juro.
—Qué graciosa—alejé su celular de ella y decidí volver a cocinar.
—Si no quieres que salga con Aaron solo dilo y ya.
Quería decirle que no pero, además de que yo no soy nadie para prohibirle verse con personas, no iba a demostrar que esto me afectaba de algún modo. Porque obviamente no me afecta, es más que salga con quien quiera y yo haré lo mismo.
— ¿Por qué no querría?—se quedó callada—. Es más invítalo a la fiesta del viernes.
—Está bien, le escribiré—se bajó del banco de la cocina, tomó su celular y fue a acostarse en mi sillón.
Aprende a cerrar la boca, Daniel.
¿Qué tan difícil es admitir que estoy celoso y que no quiero que vea, salga, bese a alguien más que no sea yo?
Hmm... mucho.
***