Elian se limpia la sangre de su mano mientras que se sube a la camioneta observando a su alrededor. No le parecía en absoluto mala la zona que los Chevron habían elegido para tener la casa de seguridad, no obstante que Malcolm los estuviera cazando era lo que le generaba incertidumbre y molestías. —Creo que me lo merecía— Morek suspira llevando una mano a su mandíbula. Elian había tenido gran consideración y su mandíbula estaba intacta y no fracturada, como claramente podría haber echo de tan solo un golpe. —Ella no me deja matarte, ganas de hacerlo no me faltan, pero al menos veo que podes hablar en perfectas condiciones— Escupe rodeando los ojos. Morek niega con la cabeza y frunce su entrecejo, mientas que conduce ante la orden de Iván, —Me creí muerto al primer momento, así que esto

