Estaba perpleja, no entienda de dónde había sacado el valor suficiente para hacer aquello, de lo cual no había vuelta atrás. Y, sí bien, estaba más que segura de sus palabras y también de sus gestos, se había desconocido por completo durante unos minutos al no poder creer que ella estuviera reflejada dándole un abrazo a Elián, y siendo la primera en avanzar para poder tener contacto físico con él. Toda una azaña, un manojo de nervios por dentro y una sonrisa radiante por fuera, sintiéndose una completa tonta pero feliz. Felicidad que desaparece de su rostro en cuánto Morek se cruza con ella en el pasillo, aparentemente, según Olivia, estaba haciendo las recorridas por el pasillo de su habitación, de manera rutinaria. No esperaba encontrarselo tan pronto, y menos que menos antes de la e

