—¡Esto no puede pasarme, no ahora!— Hace un puchero y niega con la cabeza. Se mira las manos y vuelve a negar, se estaba dando cuenta poco a poco de lo que había terminado de hacer hace muy pocos minutos para con el castaño. Y por más que sonará lo bastante ilógico, en el momento había sido tan solo una sensación de su cuerpo al estar prácticamente desesperada por también sentir de esa manera todo lo que había estado sintiendo por él. No se había puesto a pensar en las sensaciones que luego habría en su cuerpo al volver a tener sexo con su esposo y menos que menos se había puesto a pensar en las consecuencias que eso podía llegar a determinar tanto en sus pensamientos como así también en cómo ella se sentía. Hay algo que no se le olvida de su mente y es nada más y nada menos que sé habí

