Capitulo #08 Reglas y condiciones

1301 Palabras
Me encontraba acostada boca arriba en la cama viendo hacía el techo color blanco  -¡estoy aburrida! Dije para después sentarme de nuevo en la cama, mire la hora en el televisor  8:30pm En estos momentos es cuando mi mente me pide a gritos que busque una salida o peor aun mi imaginación empieza a querer viajar por el perímetro de Clark algo que me negaba completamente a hacer  Me paré de la cama con dirección a la puerta  -¿Qué haces Larissa? -quiero salir, estoy harta de esto  -Sabes que no debes salir de tu habitación, mucho menos sin permiso de tu Señor -pues al parecer a el se le olvido por completo que existo, dos semanas sin saber de el así que me vale lo que el piense o diga  El silencio inundo la habitación por unos minutos, mientras yo intentaba sin resultados abrir la bendita puerta  Un ruido escandaloso me hizo dar un brinco del susto, era la espantosa alarma, mire el televisor en el resaltaban unas letras que con tan sólo leerlas me hicieron estremecer  “Cuarto de juegos” 8:50  [Aceptar] -¿Qué rayos? Eso no estaba ahí hace unos minutos  Pulse el botón y el ruido dejo de sonar, me senté en la cama viendo la pantalla  Por mi mente paso no ir y dejarlo plantado(se lo merecía) pero algo dentro de mi quería verlo así que me pare de la cama y empecé a arreglarme  Me encontrada frente a la puerta del cuarto de juegos, en la perilla de la puerta reposaba un pedazo de tela delgado color n***o, rodé los ojos y la tome entre mis manos  Al lado derecho de la puerta estaba la pantalla, la misma pantalla con la misma frase  “Colócate la venda y entra a la habitación” [Aceptar] Solté un suspiro, estoy muy nerviosa las manos me sudaba y estoy apunto de entrar en pánico, por mi mente pasa regresar y encerrarme en la habitación pero mis pies no me respondían  Pulse el botón de la pantalla y el seguro de la puerta se boto  En ese momento mis manos empezaron a temblar  -vamos Larissa Contrólate  Apreté la venda, la pase por mis ojos y la até por detrás de mi cabeza  -bueno aquí vamos  Tome la perilla y entre ala habitación este lugar era distinto, podía distinguir mas luz y un aroma diferente, colonia de hombre tal vez la puerta se serró haciendo que diera unos pasos hacia enfrente  Mi corazón empezó a latir a mil por hora, quería hablar pero tenía un nudo en la garganta que por mas que trataba no se esfumaba  -¿Cómo estas?  Me quede helada al escuchar esa voz tan cercas después de tanto tiempo(dos semanas okey para mi es mucho)  -¿Don…Donde estoy?  Odio cuando se me corta la voz y mas en estos momentos  -Que manía la tuya de contestar preguntas con otras preguntas  No conteste, no podía el nudo en mi garganta se hizo mas fuerte  -¿Por qué no hablas? ¿Te comió la lengua el ratón?  Ahora esta al frente de mi puedo escuchar los latidos acelerados de su corazón  -¿Dónde estoy? Volví a decir esta vez mas tranquila  Le escuche suspirar  -¿No querrías perder tu virginidad en el cuarto de juegos verdad? Me tense al instante  No había notado el peso de esas palabras Perdería mi virginidad con un hombre al que no puedo ver ni besar genial  Seguía sin hablar, no puedo -tranquila, seré cuidadoso  Ahora esta atrás de mi, ¿Cómo es que se mueve sin hacer ruido?  Empezó a besar y a morder levemente mi cuellos mientras desabotonada mi camisa botón por botón hasta que esta quedo abierta, mostrando mi sujetador  -No sabes cuanto deseo esto  Sus besos seguían desde mi clavícula asta toparse con el tirante de mi sostén, sentí una pequeña mordida que me hizo gemir  -Pero antes, hay algo que tenemos que aclarar  Se separo de mi ¿Dónde estaba?  Al pareces ya se le había echo costumbre dejarme con las ganas  -¿Qué cosa? -Reglas  -¿Reglas, enserio?  -Bueno soy de esas personas que piensan que una sociedad se funde sobre reglas, sobre regímenes estrictos  -¿Una Sociedad?  -Para que esto funcione tienes que estar dispuesta a…….a ciertas cosa, aceptar mis reglas  -¿y cuales son esas reglas? -Bueno son cinco  Su voz se escucho mas cercas pero también desesperada  -nunca debes quitarte la venda, sobre ningún motivo, si la venda por alguna razón llegara a caerse debes mantener los ojos cerrados siempre, nunca debes ver a tu Señor, nunca  ¿Por qué no querría que lo viera?¿esta deforme o algo por el estilo? ¿Qué es lo que quiere esconder? -Segunda regla – ahora esta atrás de mi, puedo sentir su respiración en mi nuca – hay una palabra de seguridad que jamás debes olvidar -¿palabra de seguridad? ¿Para que? -Cuando llegue a tus límites – el tono de su voz cambio – cuando lo que te haga sentir sea dolor y no placer debes decírmelo Sus palabras causaron pánico en mi, ¿dolor? Esta hablando enserio  -¿Cuál…..Cual es la palabra?  -Escógela tu  -yo pero – sentí unas manos frías en mi vientre y su aliento rozándome las mejilla – Azul -¿Azul? Me parece bien  Sus manos subieron de mi abdomen a mis hombros sentí la suave tela de mi camisa bajar poco a poco por mis brazos hasta que esta salió completamente  Me dio la vuelta ahora estábamos frente a frente, sentí sus manos en mi espalda ya no estaban frías, ahora eran cálidas  Recorrió mi espalda de arriba a bajo un par de veces, se detuvo en el broche de mi sujetador  Mi respiración se entre cortaba el seria el primer hombre “en mi vida” seria el primero, puede que suene absurdo pero yo siempre soñé con casarme de blanco, siempre pensé que el primer y único hombre en mi vida seria mi esposo la persona con la que compartiría mi vida hasta el final, pero pues esto había cambiado mis planes  -Tercera regla -Su voz era ronca y sus manos ahora estaban en mis caderas – No hablarás con otras sumisas de tu amo por ningún motivo  -¿Y si es algo urgente? ¿Y si te esta dando un ataque y la única persona que esta ahí es ella esa chica de cabello tenido y exageradas caderas?  -Por ningún motivo – no se por que pero estoy segura de que esta sonriendo – y por otro lado, no tiene exageradas caderas  -Claro que si no has visto como camina, meneándose de un lado a otro  Simule sus movimientos meneándome de un lado a otro,su agarre se hizo mas duro y tiro de mis caderas hacía el, esta cercas muy cercas por inercia puse mis manos en su pecho, esta demasiado cercas lo único que nos separaba son los pocos centímetros que mis brazos trazan  Su corazón esta acelerado y por todos los cielos, no tiene camisa su pecho sube de arriba a bajo  Es como si…… -Cuarta regla – soltó mi cadera para después tomar mis manos y ponerlas a mis costados – Soy el único que puede tocarte, esto quiere decir que ningún otro maestro puede hacerte lo que yo te haré, a menos claro que yo este desacuerdo  -Así que no te gusta prestar tus juguetes  Sonreí sarcástica, eso éramos todas los chicas de este lugar simples juguetes sexuales  -Digamos, que soy egoísta con lo que es mío – desabrochó mi falda haciendo que esta cayera al suelo – y mas con un juguete que apenas voy a estrenar, quítate los zapatos  Me quite los zapatos y los hice a un lado con los pie al igual que la falda, -Quinta regla – seguía frente a mi, podía sentirlo – hacer todo lo que yo te diga, ser obediente ser Sumisa  -Que pasaría si, si llego a romper una de esas reglas  -Pues conocerás el cuarto de castigos En este momento nada se me viene ala mente no se que decir  -okey, esta bien  Eso sonó mas como un susurro que como otra cosa  -Me alegra tanto que digas eso, entonces empecemos  Mi sujetador callo al piso y mis senos quedaron al descubierto, sentir el aire helado hizo que se me pusiera la piel de gallina  -Eres tan rosada Sus manos subieron por mi espalda  ¿Okey que dijo? -Eso, eso es bueno  Lo escuche gruñir, me tomo de la cintura y me empujo caí en una cama un poco dura  -No sabes cuanto 
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