Capítulo #17 Rosa

813 Palabras
Esperen un minuto ¿Que dijo? Escuché como la puerta se cerró, abrí los ojos pero me quedé quieta ¿Tan malo es lo que le hizo Dells? Como para querer matarlo Al día siguiente..........  La mañana y parte de la tarde fue rápida aunque a decir verdad me la pasé todo el tiempo de pie me dolía desde la nuca hasta los tobillos  Me encuentro en el consultorio de Kills sentada en la camilla azul al fondo de su consultorio vestida solo con una bata blanca  -¿Esto es necesario?  Le pregunté, el está a mis espaldas  -Si, necesito ver si no te causo una herida interna ahora bájate la bata  Hice lo que me dijo, la bata callo ala altura de mi cintura mostrando toda mi espalda  -Estoy.....-Respingue al sentir su tacto en mis costillas -Estoy bien  - Te dije o no que te alejarse de Dells Dijo el mientras seguía tocando algunos puntos de mi espalda  -Nunca me dieron una razón lógica para obedecer Su tacto bajo a mi espalda baja  -Esta es tu razón lógica - tocó un hematoma que me hizo estremecer de dolor - la próxima vez Clark no será tan pulcro  Rodé los ojos, si la próxima vez ¿Abra próxima vez? Si esto se vuelve a repetir no me quedaré de brazos cruzados -Estoy bien, solo necesito algo para el dolor  Escuché como la puerta del consultorio se abrió de golpe estaba a punto de voltear pero Kills me lo impidió  -Podrías dejarnos solos  Abrí los ojos como platos ¿Que diablos hace el aquí? Escuché como Kills se quitó los guantes de látex y después como se serró la puerta yo sigo viendo la pared color menta al frente de mi  -No quiere hablar contigo  Le dije mientras me subía la bata  -¿Te duele?  Su pregunta me tomo por sorpresa tomando en cuenta que el lo causo  -¿Eso te importa?  Le contesté tajante  -No voy a disculparme por contigo hice -se quedó callado por unos segundos como si esperara una respuesta por mi parte - te dije o no más de una vez que..........  -Si, de acuerdo me dijiste que me alejarse de Dells pero nunca me diste la razón -El se quedó en silencio - no puedo seguir con esto El silencio volví a hacerse presente hasta que…… -¿Te conformarías si te dijera solo lo que necesitas saber? No conteste aunque me negara el jamás me diría las cosas que quiero saber a si que por ahora solo me queda esto  -Por ahora  Lo escuché acercarse, seré los ojos de golpe mi corazón empezó a acelerarse y el oxígeno a faltarme, sentí su mano en mi mejilla la acaricia con delicadeza como si fuese porcelana  Aleje mi cara se su tacto, en este momento lo último que quiero es que me toque  -No  Salió de mis labios esa simple palabra, sentí su alejamiento abrí los ojos solo miró la pared  -Dorina no tuvo nada que ver con esto, ella solo trataba de protegerte  -¿Protegerme de que?  Escuché como suspiro -Dells suele ser muy agresivo con sus Sumisas a mandado a más de una al hospital -¿Agresivo? ¿Que diferencia hay entre el y tu ?  Escupí sin pensarlo  -Larissa.... - se quedó callado por unos minutos - Ninguna sumisa esta aquí ala fuerza -No lo entiendo ¿Como es posible que alguien quiera estar encerrada en este maldito lugar?  Lo admito ya estoy enojado  -La mayoría de las Sumisa fueron rescatadas de las calles unas eran prostitutas otras drogadictas  Su voz suena cansada y estresaba  -¿Yo no era ninguna de esas cosas? ¿Por qué yo? - Se quedó callado - Nunca me dirás nada  Me pare de la camilla y tome mi ropa para empezar a cambiarme  -Si te sirve de consuelo, tu no eras mi objetivo  Soltó  -¿Que? -Mi objetivo era tu amiga Dalia, para hacer la selección de sumisas se investiga ala candidata y ella llenaba las expectativas -¿Cuáles expectativas?  -Tiene una adicción al éxtasis y le debe casi cinco mil dólares a su proveedor, pero un día saliste tu a su lado de una biblioteca y entonces el plan cambio eres todo lo contrario a lo que el instituto busca por eso fuiste tú y no ella  -¿y debería estar agradecida? Le reproche  -Bueno, no te opusiste a nada de lo que se te hizo aquí  Me colmo la paciencia ¿En verdad dijo eso? Me siento como basura en este momento, Y lo que salió de mi boca después salió sin pensarlo  - Quiero irme  Un silencio incómodo inundó la habitación -¿Estas segura?  Termine de vestirme y me quedé quieta dándole la espalda -Si Sin saber por qué un nudo se hizo en mi garganta y las ganas de llorar aparecieron  -Sales mañana por la tarde  Y después la puerta se cerró, me siento tan mal con migo misma era cierto lo que él dice jamás me negué a lo que aquí me hicieron nunca dije que no y ahora pagaba el precio, cedí mi mente mi cuerpo deje que se adueñara de mi juicio de mi instinto aún sabiendo que lo que yo hacía aquí estaba mal le cedí por completo todo, sin esperar nada a cambio y cuando menos lo pensé me convertí en una Sumisa sin palabra, en su Sumisa 
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