RECRIMINACIONES

1000 Palabras
Adhara se levantó con renovadas esperanzas y sacó la y comenzó a redactar una carta de desesperacion y esperanza. ......... Henry llegó a su casa y salió del auto. Se sentía un completo idiota. Entró a su casa que antes fuera de sus padres y se dejó caer en el descansillo. Hacia 5 años ellos habían asistido juntos a una fiesta de la Escuela y terminaron tan ebrios que se acostaron en el primer hotel que encontraron. La mañana siguiente Henry se había despertado con Adhara sobre su pecho. Desnudos y con las sabanas enredadas en sus cuerpos. Se había asustado y se levantó inmediatamente. Se casaría en 6 meses con Lisebell. Cuando ella despertó encontró una nota que decía... Esto no significó nada. Ni siquiera me acuerdo lo que hicimos. Me casaré en 6 meses. Y solo una cosa te pido. No me contactes. Tu y yo nunca debímos hacer esto. Henry se llevó las manos a la cara y lloró. Lisebell le había mentido, dijo que ella era una golfa que se acostaba con medio mundo y las fotos de los periódicos apoyaban su mentira, donde ella salía con hombres, comiendo en restaurantes o tomando en bares. Había deseado fervientemente creer que no tenía nada que ver con aquél embarazo porque amaba a Lisebell con locurq y no quería perderla. Decidió creer la mentira. Y cuando llegó aquella carta llegó, el no pudo mas que borrarla. Donde solo una linea lo puso mal. _ ES UNA NIÑA. Henry en ese entonces creyó que Adhara lo quiso embaucar con la paternidad de un bebé que no era suyo. Apesar de todo él creyó las mentiras de Lisebell Pero esta noche, al ver aquella niña, todo su ser clamaba por decirle soy tu padre. Pero que le diría. Soy tu papá y abandoné a tu mamá cuando te esperaba. O que tal, ni siquiera recuerdo cuando te concebimos. O la peor de todas_ me enteré que era padre pero decidí ignorarlo. No podía dejar de ver aquellos ojos verdes que lo miraron por un momento. Aquellos mismos ojos que su madre Star, le heredó. Esos ojos que develaban el dolor que su portadora sentía. Muchas veces soñó con ser padre, y tuvo muchas peleas con Lisebell por ello. Su esposa estaba mas interesada en lucir los caros vestidos en las fiestas y las lujosas joyas que se apuraba a comprar en las joyerías de moda. Ahora su esposa estaba embarazada, pero por muchos años ella lo único que tenía en mente era gastar su dinero. Se dió cuenta que había cometido un error con Lisebell y que de la mujer que se enamoró solo era una ilusión, pero ya estaba su hijo de por medio. _ ¿Porque no creyó en aquellas líneas que rápidamente eliminó? ¿Porque insistir en un matrimonio sin amor? ¿Porque crear un bebé en esas condiciones? Se dejó caer en aquella alfombra Beish que su esposa se empeñó en tener y lloró. ....... Ashton ayudó a enviar la carta que Adhara redactó, esperanzado de que Viper Relish aceptara tan siquiera ver a la niña. Él amaba a esa niña como si fuera suya y le dolía en lo mas profundo verla postrada en esa cama sin poder ser una niña normal. Sin poder verla correr ansiosa por comprar los dulces que deseaba o trepar árboles llevada por otra amistad. Incluso respirar el aire normalmente. Star era muy inteligente y observadora igual que su madre, a sus escasos 4 años tenía conversaciones tan profundas como de un adulto y el ánsia del conocimiento. Ella sabía que él amaba a su madre y en ves de ser celosa de ella lo animó a que la cortejara. Había dicho en sus propias palabras_ mamá va a necesitar a alguien a su lado cuando yo no esté. Ashton se había quedado de piedra en aquella ocasión. Se había maldecido mil veces por no hacer su doctorado en investigación. Aquella bella niña de ojos verdes había aceptado su muerte con estoisismo. Star les daría una conferencia a los demás doctores que rondaban en el hospital. Para ella era común recibir las visitas de los residentes y ser picada en sus brazos para el suero. Star jamás se quejó de ello en el pasado, pero ahora, ahora lo que Star deseaba era descansar. Aston lo entendía. Vivir casi toda tu vida llendo y viniendo del hospital puede quebrar a cualquiera. ...... Viper se hallaba en su laboratorio privado en la Villa Francesa. Estaba arto de los estirados y aristócratas que pedían su ayuda. Y aunque ganó fama y dinero no lo llenaba. Él quería ayudar a la gente. Salió de ahí y se dirigió a su casa a unos cuantos metros. Su madre lo estaba esperando con lágrimas en sus ojos y con la pantalla azul en su mano. _ Malas noticias?_ Viper preguntó al llegar a ella. _ Las peores. Viper, tienes que leer esta carta_ Anelisse se la extendió. _ Otro aristócrata?_ Viper alzó una ceja y Anelisse negó_ Leela hijo, por favor. Viper tranfirió la carta a su pantalla azul, le dió un beso a su madre y subió a su habitación completamente cansado. Después de unos minutos se metió a la ducha. Realmente estaba arto de los ariatócratas. No hacían mas que alabarlo por algo que sencillamente podría hacer otro doctor. Estudió enfermedades raras para no tener que verles la cara a aquellos que empijaron a su padre a la muerte. Aun así, ganó dinero y levantó el apellido de la familia. Cerró la llave del agua y empujó la puerta de cristal. Recordó a su ex esposa cuando la cámara de aire se activó. _ Apagar aire!_ dijo con voz enérgica. No entendía la necesidad de tener aquella cámara. Tomó una toalla y se secó. Se miró al espejo con aquel semblante demacrado de días sin dormir. Necesitaba por lo menos dos días de descanso para reponer ese semblante ya pálido por la herencia familiar.
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