33

1893 Palabras

     Me quedé planificada y frustrada delante de la zarza de aspecto inocente y la maldije:     -¡No es justo por tu parte!     -¿Estás hablando con un matorral,Marie ?-preguntó Joshua sorprendido detrás de mí, y me quedé de piedra. Al no volverme hacia él, Joshua me rodeó, observó mi rostro petrificado y dijo-: Pensaba que te habías ido a su casa.     ¿Qué tenía que hacer?¿Contarle que había tomado el té a solas con Dios? Decidí ganar tiempo diciendo algo que no decía nada:     -No no me he ido a casa.     Joshua asintió, eso ya lo veía.     Estuvimos callados un momento y, de repente, se me ocurrió que a lo mejor Dios también había invitado a su hijo a tomar el té para tratar la problemática de nuestra relación. Él/ella/ello, o lo que fuera,seguramente era capaz de mantener dos reu

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR