Dando riendas sueltas al d***o

743 Palabras
Llegamos a mi casa estaba un poco ebria, no tanto como para no saber que estábamos en mi casa. Chris me ayudo a bajar del vehículo de sus hombres seguridad. Este no era como el suyo personal, está era una camioneta completamente oscura. No se podía ver nada hacia dentro y estoy segura de que la seguridad en contra de choques o disparos era algo que formaba parte de su descripción. Chris abrió la puerta; mientras yo entraba y me quitaba los tacones él cerraba con llave. Al parecer no se iría tan pronto. Yo me sentía un poco mejor que cuando salimos del edificio. - Quieres comer algo?- le pregunto, sé que no hemos comido durante toda la noche. Su mirada me dice mil cosas, sus ojos han vuelto a lucir azul oscuro otra vez. El lazo de gala que tenía, ya cuelga desecho en su cuello. Se acerca a mi, pone su mano en mi espalda y me atrae a su cuerpo. - Hay algo que quiero comer…- besa mi cuello y recuerdo en lo que nos quedamos hace unas horas atrás- pero no se si desees complacerme. Sigue besando mi cuello, mis orejas. Mis hombros. Siento que me falta el aire, mi cuerpo arde por completo y quiero más. Mis manos recorren su espalda, su pecho. Puedo trazar con mis dedos cada músculo de sus brazos. Caminamos besándonos hasta la cocina, puedo sentir como me levanta sin esfuerzo y me sienta en el counter de la cocina. Comienzo a quitar los botones de su camisa, el se quita la chaqueta nuevamente. Veo cómo cae al suelo, y también veo cada uno de los músculos de su abdomen. Es perfecto, puedo ver como su piel es perfecta a pesar de que estamos a oscuras, la luz de la luna se filtra un poco por las ventanas. El comienza a subir la falda de mi vestido, sus manos rosan mis muslos hasta llegar a mí entre pierna donde me hace perder el control. Sus ojos me observan, lo puedo ver y algo en su mirada me hace detenerme a mirarlo a los ojos mientras me hace gemir de placer. Me sonríe y se detiene, tomo un respiro y comienzo a quitar su cinturón y el cierre de su pantalón. d***o tanto sentirlo, el fuego en mi interior crece y no se detiene. El me quita la ropa interior y lo veo bajarse hasta quedar en mi entre pierna y lo próximo que siento es su boca dándome el mejor placer que he podido tener en mi vida. Estoy segura de que mis vecinos escucharán todo, pero no me importa. No sé cuánto pueda soportar sin llegar al clímax, hasta que mi cuerpo solo responde a mi pregunta. Siento como eso lo excita y me sostiene un poco más fuerte. Creo que ya termino, pero puedo sentir su boca succionando y su lengua saboreando todo mi ser y esto es casi una tortura. Sus manos suben a mis pechos y él comienza a subir también, me besa y luego hace que me baje. Subimos a mi habitación, me recuesto en mi cama esperando por fin sentirlo. Lo veo sacar su m*****o y es grade (lo d***o). El se arrodilla cerca de mi, abre mis piernas y comienza a rosarme con el, puedo sentir su calor y puedo ver su cara de placer descontrolado. Puedo sentir como su placer sale de él, y eso hace que me excite aún más. Quiero ya sentirlo dentro de mi, así que lo atraigo a mí y casi muero de placer cuando sentí solo su punta. Él se detuvo, pude ver cuánto esfuerzo le costo. - No espera, aún no quiero penetrarte- se inclina y me besa - quiero hacer de eso algo especial. - saca uno de mis pechos del vestido y lo chupa- hoy solo demos riendas sueltas a este d***o. No puedo hablar, así que no digo nada. El chupa mis pechos y rosa su m*****o en mi. Se levanta hasta quedar otra vez arrodillado frente a mi y comienza a t*****e, me mira a los ojos. Lo hace con más rapidez hasta que llega al clímax y lo deja caer en mi entre pierna. Solo ese acto me hace llegar al clímax también. Y se recuesta sobre mi, me besa y acaricia mi cabello. - Eres extremadamente deliciosa- Y nos quedamos tirados en la cama, el me abraza de espaldas y nos quedamos dormidos.
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