Tyler y mi mejor amiga

2497 Palabras
Me pongo un suéter blanco se resbala por mis hombros, no suelo usar pantalón para dormir, pero dado la situación de visita inesperada, busco lo más holgado que tenga. Comiendo a peinar mi cabello, siempre me da algo de trabajo hacer que se quede en su estado natural cuando lo lavo, pero lo logro. Guardo el cepillo y salgo de la habitación, bajo las escaleras decido ir directamente a la cocina para ver que puedo cocinar. Decido que no quiero cocinar, así que llamo para pedir una pizza y me siento en el sofá de la sala de estar, mirando hacia afuera. - Hola! - su voz me saca de mis pensamientos. - Hola- sonrío - como estuvo tu baño? - Bien - se sienta a mi lado- daría lo que fuera por tener otra ropa. - Te ofrecería algo de la ropa de Tyaler, pero estoy segura de que no te quedará. - me rio. - Si lo que quieres es que muera de asfixia seguro servirá - comenzamos a reír. Nos quedamos en silencio unos segundos y nos miramos. El parece querer preguntar algo, así que soy yo quien pregunta. - Quieres preguntarme algo? - Como lo sabes? - entrecierras los ojos. - Oh vamos? Las palabras casi saltan de tu boca- sonrío, el ríe también. - Porque ya no estás con tu novio? porque el se queda allí esperándote todos los días? - La razón por la cual el está a diario afuera no la se. Supongo que se niega a aceptar que ya no estamos juntos. - me encojo de hombros - En cuanto a porque teminamos, termine con el? - lo dudo, aún no hablaba de esto con nadie- decidí termina la relación porque ya no lo amaba. - Solo así? Porque... ya no lo amabas? - La verdad nuestra relación llevaba varios meses que estaba mal - sonrío con ironía - sentía que vivir con él era como vivir con un amigo o un hermano. - Eso suele pasar en una relación de mucho tiempo - se acerca un poco a mi y me sonríe- pero sé qué hay algo más, pude ver el rencor en tus ojos cuando lo mirabas. - Tienes razón, hay más- miro mis manos - solo te dire esto a ti porque eres un desconocido y no me juzgarás y mucho menos sentirás pena por mi. Aún no le digo a nadie. - De acuerdo.- su rostro es serio, lo que me reconforta en decirle todo. Hace mucho tiempo he querido sacar esto, que alguien me escuche. - Solia tener una mejor amiga desde muy niña, luego del primer año de mi relación con Tyler esta amiga de repente se mudo y no volví a saber de ella, no se despidió, solo envío un mensaje. Por mucho tiempo no supe de ella, ni siquiera sabía su número de teléfono. Hasta un día que llego a la librería. Nos sentamos a conversar y ella comenzó a disculparse conmigo por no haberse despedido cuando se marchó, pero acompañada de su disculpa vino una explicación. Ella me confesó que se había ido porque ella había estado con Tyler... - Espera! Había estado? Ósea mientras estaba contigo o antes? - Mientras estaba conmigo - lo veo y su cara es de incredulidad - ella me dijo que fue en el primer año de mi noviazgo, me dijo que por todo un año me engañaron. Luego ella decidió irse, estuvo casi 4 años lejos, sin tener cero comunicacion, pero justo ese día había decidido volver porque no podía ocultar más lo que pasó. Entonces supe que ese era mi momento, para romper con el. Pero sin decirle nada sobre el engaño, no quería ser la victima de nada. Aún no quiero serlo. - el me mira con seriedad. - Cualquier otra persona en tu lugar habría ocacionado un espectáculo, y estoy seguro de que lo habrían hecho pagar. - me mira - tu lo amas todavía? No te duele lo que te hizo? - Claro! - me levanto - claro que me dolió, estuve con el por 5 años y todo ese tiempo estuve engañada. - respiró hondo- pero ya no quiero hablar de ese asunto, al final la confecion de Sarah solo me ayudo a ver claramente lo que ya yo sabia, que no sentía nada por Tyler. No me interesaba reclamarles a ninguno de los dos, no quería hablar sobre la situación, no quería arreglar nada. Solo quería que nuestra relación terminara. - De acuerdo- se levanta deteniéndose enfrente de mi - supongo que hiciste lo mejor. Entonces, que comeremos? Muero de hambre. - el cambio repentino de tema caso me hizo soltar una carcajada. Eso me recuerda la pizza que había ordenado, seguro ya están por llegar aquí. - Olvide decirte, ordene una pizza - sonrío algo nerviosa - espero que comas pizza. - Que? Estás bromeando? Claro que como pizza, que crees que soy? - De acuerdo entonces saldré un momento para poder pagar y... - No, claro que no - me agarra del brazo para que me detenga - no puedo dejar que salgas, seguramente tú ex sigue allí afuera. - Eso no es un problema, puedo lidiar con el. - Pero no lo harás - se acerca a mi cara - porque tú novio está aquí. - hace un gesto de arrogancia que me hace reír. Y entonces los dos estamos riendo. - De acuerdo, entonces yo prepararé algunos vasos con algo de tomar. - Perfecto, entonces te veo en minutos - dice abriendo la puerta y saliendo. La pizza llegó un par de minutos luego de que Chris salió, estuvimos comiendo y hablando de nuestras vidas, de su trabajo y sus viajes. Por supuesto hablamos de cómo Tyler aún seguía allí afuera con todo y que estaba lloviendo, Chris me dijo que cuando salió a esperar la pizza y vio que aún seguía allí, lo saludo de lejos y Tyler intento ignorarlo con su teléfono. Nos reímos un poco de esto, aunque sabemos que la situación de verlo aún allí afuera sea algo mucho más seria de lo que yo quería pensar. Terminamos la pizza y nos quedamos hablando de lo que sucedió hoy con su auto y lo que podíamos hacer para recuperarlo, en caso de que no pudiera conseguir a ninguno de sus ayudantes. Decidimos que yo lo llevaría a la comisaría y trataría de convencer al jefe de la policía, ya que era yo quien los conocía y había sido yo quien los había llamado. Así que, al final decidimos que iríamos juntos a recuperar su auto mañana. Subimos a las habitaciones, nos despedimos y aquí estoy en mi habitación preparando la cama para dormir. Suena mi teléfono, miro la pantalla para ver quien es. Tyler, otra vez, ignoro la llamada y continúo arreglando la cama, me acuesto y me quedo un minuto pensando. Tengo un desconocido dentro de mi casa y me siento segura, pero tengo un conocido de años fuera de la casa, uno que durmió en esta cama y me hace sentir desconfianza. “Al menos no estoy sola hoy” me quedo dormida con ese pensamiento. Lo próximo que veo es algo de luz entrando por mis oscuras cortinas, así que me volteo para poder seguir durmiendo. Pero recuerdo que Chris Rake está aquí, durmiendo en mi casa y que le prometí que iría con él a intentar recuperar su auto. Entonces estiro mi mano para tomar mi teléfono y ver la hora, pero lo que veo es el mensaje de Tyler. - No puedes estar con alguien más, sé que tú aún me amas, vamos Nat no hagas esto, intentémoslo otra vez. Pongo los ojos en blanco, porque no puedo creer que a pesar de tanto tiempo y de que hayamos terminado, el aún no me diga la verdad. Decido ignorar su mensaje y no responderle, no quiero que piense que entonces ahora hablaremos por mensajes. Me pongo un s****n, quiero bajar a hacer algo de café. Salgo en silencio de la habitación, aún es muy temprano 6:15am bajo las escaleras y me dirijo a la cocina cuando veo la puerta abrirse, lanzó un grito de susto y veo sus ojos grandes como platos, el también está asustado. Mi corazón late a mil, pero me calmo a ver su cara conocida y su sonrisa de disculpa. Era Chris quien había entrado, y casi me había matado del susto. - Que hacías afuera- miro mi teléfono para asegurarme de la hora. - aún es muy temprano, creía que aún estabas dormido. - Lo siento - pasa su mano por su nunca y su cara es de pena - no quería asustarte así. - Por un momento pensé que era Tyler y mori de miedo por un instante. - seguimos el paso hasta la cocina donde me sostengo de la barra y toco mi pecho - Aún seguía allí afuera cuando salí - el se recuesta del marco de la puerta - pero cuando regresaba no lo vi. Supongo que ya no tenía fuerzas de seguir despierto. - Anoche me llamo - cuando digo esto frunce el ceño como interesado en saber más - no conteste, pero insisto con un mensaje. - puse los ojos en blanco. - Y que quería? - aún está recostado del marco de la puerta, pero ahora tiene sus brazos cruzados y todos sus músculos tensados . - Solo me pidió que lo intentemos una vez más. - suelto una risa casi histérica. - Y lo harás? - su cara no tiene ningún gesto, no se si eso es algo que ha aprendido actuando, pero lo hace muy bien. - Claro que no! Jamás, ya eso no tiene solución. - lo miro de arriba a abajo incrédula y noto que está sudando y que su ropa está toda mojada. - Es una muy buena decisión. - sonríe. - Oye porque estabas afuera a esta hora - lo señalo completo - y porque estás todo sudado. - Ahh! - se mira y toda su camisa - si, es que acostumbro a correr todas las mañanas y no pude evitar hacerlo hoy tambien. - Pero ahora tienes tu única ropa empapada. - digo sonriendo con ironía. - Tienes razón, no pensé en eso. - dice mira dice por completo. Yo sonrío con pena y comienzo a hacer el café, sirvo el agua, la harina y enciendo el botón. - Escucha, puedo poner a lavar tu ropa o almenos la camisa que es lo que está mucho más sucio - lo señalo - aún tienes marcas de las fans de ayer. El se mira y ve la marca de labios que tiene ser a del cuello y hace una una mueca de dolor. - De acuerdo, suena mejor que salir con esta ropa así cómo está. - me echo a reír y me volteo para buscar las tazas de café y el azúcar. - Quieres café? - pregunto aún de espaldas a el. - Si, gracias. - Puedes quitarte la camisa y así cuando termine aquí la pondré a lavar y estará seca antes de que tengamos que salir. Estoy sirviendo el café, poniendo azúcar y la crema en las tazas. Remuevo el café, tomo unas servilletas y dos rebanadas de pan, para que el pueda comer algo antes de subir a quitarse la ropa. Entonces me volteo y lo veo. Todo eso, que parece un truco de cámara, todos y cada uno de los músculos que yo siempre decía en mi mente que eran arreglos de cámara o maquillaje. Ahí están reales frente a mi, su abdomen en es plano, tiene unos abdominales perfectamente marcados. Su pecho luce tan firme, es algo que no tiene decripcion, ni comparación y aquí estoy mirándolo con la boca abierta, hasta que me ve y sonríe. - Creo que es la primera vez que tienes a otro hombre “que no es tu ex” semi d*****o en tu casa, cierto? - su sonrisa es la más arrogante que había visto desde ayer. - Estás en lo correcto - trato de componer mi cara y recoger toda la baba que había dejado caer (en sentido figurado) - pero no creo que nada de eso sea natural. Intento actuar indiferente y recuperar mi compostura. Pongo su café en la barra cerca de el, para que no se tenga que acercar a mi, ya que estoy lo suficientemente nerviosa como para dejar caer mi café y eso me pondría de mal humor. El me observa pensativo luego de lo que le dije, hasta que habla y se acerca a la vez. - Quieres comprobar que todo es real- se acerca a mi y yo doy un paso atrás y levanto mi mano para que se detenga. - No te acerques - lo miro de arriba a bajo y sacudo mi cabeza - así...semidesnudo. - De acuerdo, solo toca en algún lugar, así verás que nada es falso - cruza sus brazos y apuesto a que lo hace apropósito, porque todos los músculos se tensan - todo esto es con mucho trabajo y sacrificio. - No, gracias - sonrío nerviosa - no me interesa comprobar nada. Me doy la vuelta para alejarme un poco más de él, pero tropiezo con una caja que había olvidado que estaba allí. Y en un segundo su mano me atrapa y me atrae hasta su pecho en un reflejo con mucha fuerza. Y allí estoy comprobando sin querer que todos y cada uno de sus músculos son reales, su temperatura corporal es tan agradable, a pesar de que hace unos segundo estaba completamente sudado, ya no lo está y aún así su olor es tan agradable. Mis manos están tocando su abdomen y puedo comprobar que todos esos músculos pertenecen allí. El me mira a los ojos y yo lo miro también, siento unas cosquillas en mi estómago que hace mucho no sentía y esto me asusta, así que empujo para soltarme de su agarre. - Gracias - le digo dándome la vielta rápidamente para que no pueda ver mi cara sonrojada, me dedico a mover la maldita caja - en un minuto bajaré con tu camisa limpia. - De acuerdo, yo subiré a darme un baño. Gracias por el café. - yo solo asiento con la cabeza y no lo miro, pero escucho como sube las escaleras. Tomo un respiro hondo para aclarar mis pensamientos. Como es que un tipo que hasta hace un día era alguien imposible de encontrarse en un día normal este en mi casa, sin camisa y coqueteando conmigo. “Seguramente esto es un juego para el” me digo a mi misma y esto me tranquiliza. Ya se irá hoy, iremos a la comisaría y te desharás de él para siempre. Subo al cuarto de lavandería y pongo su camisa a lavar, cuando termina la pongo en la secadora y me voy a mi habitación a darme un baño también.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR