El Latido de Nuestro Amor Emily El día había llegado. Mientras nos dirigíamos al hospital, sentía que mi corazón latía más rápido de lo normal, una mezcla de ansiedad, emoción y un amor indescriptible que me recorría de pies a cabeza. Mis manos sudaban y las entrelacé con las de Matthew, quien conducía con una expresión serena, aunque sus dedos tamborileaban con impaciencia sobre el volante. —¿Nervioso? —pregunté con una sonrisa temblorosa. Él me miró de reojo y soltó una pequeña risa. —¿Bromeas? Estoy al borde del colapso nervioso. Solté una carcajada nerviosa y apoyé mi otra mano sobre mi vientre. Aunque aún no se notaba, dentro de mí latía una vida, una parte de nosotros dos hecha realidad. Cuando llegamos al hospital, Matthew me ayudó a bajar del auto como si fuera de cristal.

