Capitulo 6
Dalton siguio a su oficina, la misma que había sido de mi padre y que por años solo habían ocupado los Ferbuson, el era quien tenía ese derecho, no yo.
Tenía la cabeza llena de ideas.
Estaba enojada, había olvidado la linda noche que tuvimos, pensé en mi mente paranoica que pudo ser una estrategia para bajarme la guardia, pero yo no era como las jovencitas con las que salía y a las que engatusaba.
Tenía que aceptar que su quería besarlo, y que de no ser por esa estúpida alarma de la tregua quizás hubiera pasado mucho más que un beso.
No quería caer de nuevo, estaba herida, y sentía que caer en los brazos de Dalton, era ser engañada como con Jack, tenía que poner mi armadura, ser fuerte y defender mi lugar como la hija del dueño.
Llegue a mi oficina para verificar algunas cosas, distraer mi cabeza y pensar en mi jugada en contra de Dalton, llamar a la caballería pesada, Vicente.
El era el diseñador estrella de la empresa, sus diseños eran cotizados, era nuestra figura y mi padre siempre lo tenía contento para que no aceptará otras ofertas que debí aceptar le llegaban por centenar.
Carolina entro con una sonrisa, tomamos un café y le conté lo que habia pasado con Jack, sus palabras hirientes y como me humilló, me sentía violentada psicológicamente.
— Ese hijo de .... , se que se siente ganador, pero cuando su papi vea por lo que te cambio la suerte le va a cambiar y espero que tu no caigas — Carolina siempre me había dicho que el no era para mi.
Ella siempre señalaba todo lo que yo no veía, pero no le hacía caso, es clásico no hacerle caso a tus amigas cuando te quieren abrir los ojos a la verdad.
Sencillamente tienes una venda, unos lentes rosa que romantizan todo y cuando te los quitas puedes ver la verdad, el principe era un sapo.
Carolina me abrazo, ese abrazo que no me dió mamá, los amigos son la familia que escoges y Carolina era mi hermana del corazón.
Sonó el teléfono, Carolina respondió con rapidez.
— Dalton te necesita y quiere que lleves todo lo de la nueva colección, creo que van a tener su primer round.
Suspiré, tome aire para no matarlo al entrar está colección era muy importante para mí.
Había diseñado 5 vestidos de ultra lujo, era la primera vez que mis diseños se verían en una pasarela de la empresa Ferbuson, además era la primera colección completamente manejada por mi.
Donde Dalton vería números yo veía lo único que me quedaba, lo que haría ganadora en el trabajo ya que falle en el amor.
Entre a su oficina y cerré la puerta con rabia, detestaba verlo en el puesto de papa y que debió ser mío.
Además no podia negar que era nostálgico saber que el viejo tenía que quedarse en casa y dejaría atrás su mandato como el líder.
—¿Que quieres? Espero que no quieras tomar decisiones sobre la nueva colección, ya está lista y el fin de semana entra a producción.
— Lo se, pero tenemos que hacer cambios, estuve viendo los costos y la colección no se sostendría — Dalton tenía una carpeta con sus cifras, yo en mis manos mis diseños.
— Mi papá dejo aprobado con la junta todo, así que no puedes poner tus manos allí — respondí agresiva.
— Lo se, pero tú padre y la junta me facultó para hacer lo que considere necesario, y eso hacer unos ajustes.
Me explico que los materiales de telas e insumos que traíamos de Francia eran muy costosos y que prefería que usaramos productos nacionales de la mejor calidad.
— Vicente es el diseñador, el siempre exige lo mejor en telas, así que dudo que acepte esta locura — coloque mis manos furiosas sobre el escritorio.
— Yo hablaré con el, lo cité a esta junta, otra cosa son tus diseños, se que eres talentosa pero el nombre de Vicente venderá más, así que prefiero que por ahora tus vestidos pasen a la línea económica.
Abrí los ojos enojada, El grupo empresarial manejaba diferentes rangos
Lo que vendía Vicente era la alta costura, la ropa de Ferbuson Collection, la ropa para la élite.
La empresa de la línea económica Ferbuson Fashion, era los precios para gente del común, empezar allí siendo la hija del dueño y una heredera era una humillación pública.
— No voy a dejar que hagas lo que se te dé la gana en mi empresa, no sabes de moda, solo te interesan los números — Levante la voz furiosa.
— ¡Basta! Yo soy el CEO y si no te gusta no es mi problema, solo debes obedecer — Dalton me levanto la voz, y la verdad si me intimido verlo tan enojado.
La puerta se abrió distrayendo uno de los momentos más tensos de mi vida.
Vicente llegó en el momento de un careo de fuerza, queria acabarlo con mis manos.
Dalton me pidió que me fuera, no quería hacerlo, pero Vicente confundido me pidió que fuera a su estudio.
— Cálmate corazón, te va a dar algo, ve y en unos minutos llegó para contarte de el crucero que tomaré después del lanzamiento.
Vicente era un hombre unos años mayor, amaba la moda, y era el único que sabía ponerme en el norte, ese amigo que te jala las orejas con consejos de reflexión.
Lo espere por más de media hora, mi cabeza daba vueltas ¿Que estaba hablando con Dalton? Supongo que Dalton pensó que con sus encantos convencería a Vicente, pero el no era como sus noviecitas, Vicente tenía una pareja estable que amaba.
Al llegar, pude ver una sonrisa fingida de Vicente, estaba decepcionado pero quería engañarme fingiendo que no.
—¿Que te dijo ese idiota? Dime qué no aceptaste.
— La idea de los proveedores nacionales me parece perfecto, así que no te preocupes, todo va a salir a la perfección, lo siento es por tus diseños pero dos de ellos se venderán como parte de la colección.
¿Vicente se dejó convencer? Que hacía Dalton para que todos cayeran a sus pies.
—¿Porque lo hiciste? Siempre has exigido telas de Francia, nunca habíamos logrado hacer que cambiarás de opinión.
El me tomo de las manos
— Esta empresa es más que solo trabajo es mi familia, tu padre me dio la oportunidad y debo ayudar, si estamos en crisis no voy a ser un exigente caprichoso.
¿Crisis? No podía creer, Dalton había caído tan bajo como para inventar una crisis y convencer a Vicente.
Sube furiosa a su oficina, queria que me dijera esa mentira en mi cara.
—¡¿Porque le dijiste a Vicente una mentira?!.
— No es una mentira, es la verdad, y por eso necesito que esta coleccion sea un éxito pero además que veamos un mayor margen de ganancias — Dalton que bebía agua de una botella frunció el ceño con frialdad.
— No me digas más mentiras, si quieres controlarme con eso no lo vas a lograr, papá jamás me menciono una crisis — Abri mis ojos, esto no podía ser verdad, negaba con la cabeza incrédula.
— Tu papá no quería que lo supieras, pero creo que es lo mejor, Tu eres una gran diseñadora, una estupenda ejecutiva, tu papá lo sabe, pero la crisis de la empresa no es precisamente el campo que puedas manejar, por eso me llamo.
No sabía que decir, me senté en la silla de cuero, mi padre me había dicho que habían problemas por la crisis general del país, pero jamás que era una crisis tan delicada.
—¿Cuál es el pasó a seguir? Voy a obedecer tus indicaciones aunque no esté preparada para hacerlo — entendía sus palabras de trabajar en equipo, de sacar las empresas adelante.
— Está coleccion es muy importante, encárgate de toda la preparación, se hará con las indicaciones que he dado, por favor, no pongas un solo tropiezo en el camino — Dalton se levanto de su silla y se sento a mi lado.
— Está empresa es mi vida, no quiero fallar en esto también — derrame una lágrima que el limpio celeridad colocando su mano suavemente en mi rostro.
— No va a pasar, yo estoy aquí y no te voy a dejar sola.
Nos miramos a los ojos, por un momento conectamos como anoche, quise dar ese paso, acerque un cabeza y el hacía lo mismo hasta que escuchamos la puerta y nos alejamos.
Gire y Vi a mi pesadilla andante, mi querida prima había llegado para acabar de dañar el peor día de mi vida.