José Luis Salgo demasiado molesto de su casa y es que veo todas esas fotos puestas frente a su sala y me da tanto dolor en mi corazón, sobre todo esa en dónde aparecen los cuatro juntos, en dónde mis bebés acaban de nacer y yo tuve que perderme ese hermoso momento. Esa casa no es su casa y nunca lo será, su hogar es nuestra casa, la cual los está esperando a los tres, igual que yo llevo casi un año esperándolos desesperadamente. Cuando la vi hoy en mi oficina después de casi un año, al principio no podía creer que fuera ella, luego cuando la abrazo y estuve a punto de robarle un beso en mi volvió mi alma al cuerpo y con ella toda la energía que ya había perdido, no sé cuánto voy a aguantar acercarla a mi nuevamente, ella es mi esposa y saber que convive con alguien más, aunque ella no l

