Perfección: Aquella chica, que alguna vez fui, con las marcas de moda, los vestuarios acordes a temporadas, el cabello liso y perfecto, inteligente, con el promedio más alto que alguna vez tuvo la escuela, perfecta. Siempre escuchaba eso, en los pasillos, siempre solían ponerme en los estándares de perfeccion, solían decir, que yo era perfecta, ¿Interesante?, no. Ridículo. Sufría ansiedad, era obsesiva, perfeccionista con cada una de las cosas que solía hacer, obstinada, terca. Pero para nada, perfecta. Aquella chica, que decían en los pasillos, sólo era un cuadro de perfección pintado por los estándares de las personas de día a día, era rubia, inteligente, alta, atlética, de una familia bien acomodada, cosa que, ridículamente, cegaba a las personas de esta escuela, ser rubia, no me ha

