N a r r a d o r o m n i s c e n te C a r t a : Recordaba mil veces, en los que la tristeza me inundó, solían decir, que las penas siempre iban por el amor, así lo creí y me sumergí en alcohol, aquel remedio, que si bien no curaba las heridas internas, aquellas heridas marcadas en el corazón, olvidaba el dolor. Solía creer, que el dolor, se iría, ¿penas por amor? No lo sé, sufría por aquel chico, hasta que sufrí por dolores externos Recordaba la idea, de una persona perfecta y podría ser, que era yo quien se instalaba en esos estándares. Paseaba por los pasillos de una gran escuela, hipócrita, conociendo personas que entre los labios soltaban veneno como cual serpientes. Escribía esta carta, esperanzada de que a medida que la escribí, una parte de mi tomara la decisión correcta, sin e

