Nadir. “Hijo de puta” Eso era algo que me definía a la perfección, nunca me afecto escucharlo de nadie, pero cuando tuve que llevarla en mis brazos al hospital y escuchar de su abuela y su mejor amiga todo lo que ese imbécil cobarde las palabras se incrustaron en mi pecho como una daga, quería tomarlo por el cuello y golpearlo hasta matarlo, hacerlo sufrir el doble de lo que pudo sentir Fiorella. Cada palabra que dije en el salón de clases se repetía en mi cabeza torturándome, haciéndome caer en la desesperación, hasta que se despertó y sus ojos volvieron a brillar, el color volvió a sus mejillas y me pidió llevarla a casa y ahora he cometido el mas grande error de todos, me he metido en su cama. Su cuerpo es delicado y tibio, se ha quedado dormida, pero yo no he podido si quiera ce

