CAPITULO XXVIII

978 Palabras

Fiorella. Tenia las rodillas pegadas a mi pecho sentada en el auto de Abel de camino a casa de Romina, mi abuela me había dicho que sería bueno que me distrajera, aunque estaba bien, realmente bien. -¿Necesitas que encienda la calefacción?.- Abel y Romina también han estado preocupados por mi y hacen todo lo que pueden para ayudarme. -No, estoy bien, no tengo frio, solo estoy cómoda así. -No tengo idea de cual es el problema que tiene contigo. No quería pensar en Nadir, aquel día… pensé que estaríamos bien pero cuando se fue de mi casa parecía molesto ¿había hecho algo mal? No podía dejar de imaginarme lo que paso, estaba a punto de tocarme, de besarme y estaba dispuesta a hacerlo, ¿se había arrepentido? ¿necesitaba tiempo? -Él no sabia lo que paso con Vaden, no puedo culparlo po

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR