Fiorella. Mi abuela se había enterado, seguramente la llamaron del instituto así que ahora estábamos todos dentro del auto, tita estaba tranquila como siempre y me dijo que llegando a casa tomaría un baño e iríamos al hospital a ver a Nadir, algo que me animo rápidamente, estaba ansiosa desde que lo deje irse en la ambulancia y quería ver si lo que dijo Jad era cierto. -Seguramente no han podido comer nada, les preparare algo delicioso en cuanto lleguemos a casa.- promete mi abuela -Gracias Tita.- responde Romina y al auto vuelve el silencio. En cuanto aparca el auto salgo corriendo escaleras arriba para darme un baño, encuentro unos shorts deportivos y una sudadera y me adentro en la regadera, el agua caliente relaja mis músculos y me aseguro de no tardar tanto, cuando bajo a la co

