-Mamá, ya voy-Grito desde la puerta. -Espera cariño-Dice esta. Me detengo esperándola mientras me abrocho la chaqueta que traigo puesta. Ya se comienza a notar que llega el otoño.-Tu padre ha llevado tu coche a revisión. Coje el mío si quieres-Me ofrece. -¿No tenías que ir a ver a la abuela? -Pregunto. -Puedo coger un taxi-Se encoge de hombros. Amo a esta mujer. -Tranquila, le diré a Sean que pase por mí.-Le sonrío. Esta me devuelve la sonrisa adentrándose de nuevo al comedor. Llamada telefónica. -Si-Contesta Sean de la otra línea. -Hola Sean-Saludo. -Oye, ¿ya has llegado? -Me pregunta. El caso es como no sabía dónde vivían sus padres, decidimos que iría en coche hasta su departamento y allí estaríamos juntos en una casa de sus padres. Obviamente se había presentado a venirme a bus

