Cuando llegamos, cada uno se mete en una ducha, Sean en la de su habitación y yo en la del pasillo. Me tomo mi tiempo bajo el chorro de agua caliente, pero cuando mi piel empieza a arrugarse, cojo la toalla y salgo. Entonces recuerdo que no tengo pijama. Antes de salir, cojo mi móvil y le envío un mensaje a mamá que me quedaré en casa de Sean. Ya ni me esfuerzo en esconderlo total, siempre se acaban enterando. Una vez hecho esto, salgo del baño y me dirijo a la habitación de Sean, en donde este está sentado en su cama con un simple pantalón de chándal mirando el móvil. Cuando nota mi presencia levanta la cabeza y me escanea de pies a cabeza con una gran sonrisa. -No me mires así-Le riño. Este se ríe divertido.- ¿Me prestas alguna camiseta o algo para dormir?-Pregunto. -¿Ahora si me pregu

