Liam me lleva hacía la cafetería, que en ese momento se mantenía vacía. Mis lagrimas eran aquejadas con un vaso de agua, mientras Liam continúa haciéndome la misma pregunta una y otra vez. –¿Qué fue lo que pasó? –Se le notaba nervioso y al mismo tiempo alterado, pero yo no dije ni una palabra, no confiaba en él. Lo único que quería hacer en ese momento, era llorar y llorar. Todo esto termino, cuando la ultima gota de dolor salió de mi sistema. Tome toda el agua que estaba en el vaso, para tragarla al igual que mis lágrimas. Después respire profundamente para levantarme de la silla en donde estaba sentada, dispuesta a irme sin decir ni una palabra más. Pero es Liam, quién me toma del brazo para detenerme. –¿Piensas irte sin decirme que demonios te sucedió? –Pregunta mientras que de cer

