Victoria se levantó en silencio, guardó sus cosas en su bolso y esperó. El andar de Rodrigo hasta las escaleras no se hizo esperar. ¿Cómo lo iba a hacer de entonces en adelante? No lo sabía, al menos tenía un poco de dinero, lo que había reunido la Junta de Vecinos y de su trabajo. Podía volver a su trabajo, aún estaba dentro de los cinco días que legalmente le correspondían por duelo. Al menos, ya no tendría los gastos que hasta hacía poco tenía con su mamá, lo cual la hizo derramar un par de lágrimas, no supo bien si de dolor, tristeza o rabia. ¿Por qué le dijo a su padre que ella había muerto? ¿Por qué le negó la posibilidad de criarse con él o al menos de conocerlo? Nunca lo sabría. Ya era muy tarde para saber o comprender la maldad de su mamá. Salió de la habitación y bajó hasta l

