Capítulo 23 El viernes había llegado, Jimin se encontraba estresado por los asuntos de la academia, pero cuando recordaba que esa noche iría a cenar a solas con Sora una pequeña sonrisa aparecía en sus labios. Su celular comenzó a sonar tomándolo desprevenido, más que nada por el nombre, respiró profundo contestando. — ¿Firmaste los papeles? — Ya quisieras, te llamo para decirte que hoy me reuniré contigo y con mi abogado. — ¿Qué? —Jimin frunció el ceño. — Te dije que quería la custodia de JiYeon, ella no es tu hija. — Mierda—gruñó queriendo golpearse así mismo. Había olvidado ese capricho de la mujer—Repetiré mis palabras, no daré mi brazo a torcer, ese imbécil no estará cerca de la niña. — Si

