Capítulo 11
Sora se encontraba sentada junto a la cama de su hermano, cambiaba los pañuelos cada cierto tiempo, YoonGi dormía ajeno a todo, su cabello oscuro ya no se aferraba tanto a su frente por el sudor, su fiebre había bajado, pero sólo un poco. La joven respiró profundo tomando su mano.
— Espero que después de esto comiences a cuidarte más, oppa—susurró—Es importante trabajar, pero es más importante tu salud—añadió—Si algo te pasara sabes que mamá y papá no llegarían a tiempo para ayudarnos, ten cuidado de ahora en adelante.
Y en ese momento el timbre de la casa se escuchó, Sora frunció el cenó incorporándose, fue hasta la puerta, al abrirla reconoció a la chica delgada y parecida a una bailarina de ballet por lo delicada que se veía.
— ¿YuQi?
— Señorita Min—hizo una reverencia—Lamento si interrumpo algo...
— Tranquila, no es nada—abrió más la puerta—Pasa, adelante. ¿Quieres algo de beber? —ella negó— ¿Viniste por mi hermano? —sonrió al notar un sonrojo en la chica.
YuQi era una joven de la misma edad que Sora, su cabello ondulado siempre iba despeinado y saltando con cada movimiento, YuQi era la primera persona tan dulce e inocente que Sora podía conocer.
— En la oficina nos preocupamos por su ausencia.
"Claro, ajá"
— El doctor vino a verle, es un simple virus, debe descansar, tiene reposo por dos días.
— ¿Dos días? Pobre señor Min—se mostró preocupada y a Sora le encantaba que esa chica se preocupara por su hermano.
Jimin había terminado de ordenar por su celular mediante una página de Internet muy confiable, justo cuando acababa de asegurarse que todo estuviera en orden escuchó unos pasos ir a la oficina, JiYeon se asomaba por la puerta con su cabello suelto.
— ¿Appa?
— ¿Si, princesa? —se levantó acercándose a ella.
— JeongMin se despertó, está llorando y no me deja dormir, tengo sueño.
Jimin respiró profundo sabiendo que JiYeon había llegado cansada de la escuela, a esas horas de la noche ya estaba acostumbrada a estar dormida, JeongYeon no había llegado a casa y eso poco le importaba al chico.
— Me encargaré de ella, ve a tu cuarto.
— Appa, ¿Podrías cantarme? —pidió con una dulce mirada.
— Claro que sí, iré por tu hermana primero.
JiYeon fue a su cuarto y Jimin a la habitación de la bebé, el chico la cargó limpiando esa linda carita, llenó de besos sus mejillas meciéndola, JeongMin con su cabecita en su hombro llevaba su manito a su boca.
— Shh, tranquila, papá está aquí—besó su cabeza. Respiró profundo logrando calmarla—Estoy aquí.
"¿Y quién está para Park Jimin?"
Nadie, esa era la respuesta.
Al día siguiente...
Min YoonGi había despertado recordando vagamente lo sucedido, su hermana dormía junto a él en aquella cama casi a orillas de la cama, el chico la acercó a él evitando que cayera al suelo, se levantó despacio sin hacer ruido y fue al baño a hacer sus necesidades. En el espejo se vio su aspecto, claramente no tenía fiebre, pero las ojeras y el cansancio seguía allí.
Fue a la sala caminando a la cocina por un vaso con agua, pero le detuvo el timbre de la casa, totalmente confundido fue a abrir, un hombre con unos papeles en la mano y vistiendo uniforme de alguna tienda estaba allí.
— ¿La señorita Min Sora?
— Soy su hermano, ¿Quién la busca? —YoonGi restregó sus ojos bostezando.
— Necesito que firme aquí—le indicó—Traemos las entregas de comida que pidió.
— ¿Qué? Creo que está equivocado...
— Acaba de decir que es su hermano...
— Pero no ordenamos nada—se rehusó a firmar.
— ¿Conoce a Park Jimin? —el chico leyó ese nombre en los papeles y YoonGi lo entendió—Necesito que firme, llevaré las entregas a la casa.
YoonGi abrió sus ojos como platos cuando al final notó la cantidad de comida que tenían en esa cocina. Ni siquiera sus padres podían tener tanto como ellos tenían ahora.
¿Qué estaba haciendo su hermanita con ese tal Park?