Capítulo 31

1089 Palabras

CAPÍTULO TREINTA Y UNO Estaba a unos cuatro pies del círculo cuando Madrigue atacó, tomándome por sorpresa. Me agarró por la cintura y me arrojó a través de la habitación como si no pesara nada. Golpeé el suelo con un largo auch y rodé, evitando por poco ser pisoteada. El aire que su pisoteo desplazó hacía mi cara y mis manos, y juro que el suelo debajo de mí vibraba. Trató de golpearme hasta hacerme compota, y rodé y rodé, me di cuenta de que me quedaría sin terreno pronto e invirtió la dirección, volviendo. Su pisotón dio en el borde de la hermosa camisa, pero en lugar de rodar de nuevo, enganché mis brazos alrededor de su otra pierna y tiré. Saltó hacia atrás, dándome suficiente tiempo para hacer una voltereta hacia atrás, un movimiento elegante que aprendí después de muchos moretones

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR