CAPÍTULO DIECISIETE Eran alrededor de las once de la noche cuando me puse mis pantalones y camisa Sidhe de manga larga. Había terminado la noche hace una hora, y tanto Zantry como yo nos habíamos retirado, yo a mi habitación, a Zantry para a la de invitados. No había ruido viniendo desde el dormitorio de al lado durante los últimos veinte minutos, salvo para la respiración suave de Zantry. Aun así, me moví tranquilamente a través del apartamento, en el zaguán y fuera por la puerta lateral. Escalé la pared trasera que separaba mi edificio de otro, no para evitar al guardia en la parte delantera, sino porque tomar el atajo en lugar de caminar alrededor de la cuadra significaba que volvería antes. Si todo salía según lo planeado, estaría durmiendo en mi cama en un par de horas, tres como muc

