11 Los pies de Lahash golpeaban la tierra. Cada pisada que daba hacía que se sintiera mejor, ya que lo que quería era alejarse de su padre todo lo posible. No era la primera vez que le desafiaba. Desde que tenía memoria, su padre le había tratado con frialdad, siempre reservado y distante. De una forma muy distinta a como le trataba su madre. Y no podía entender por qué. Intentó ser el hijo que su padre quería que fuese. Intentó ser más como Jeremiel: obediente, siguiendo las normas que su padre les imponían, incluso aunque él pensara que no eran justas o racionales. Al igual que su hermano, él también poseía dones. Era más fuerte que los demás. ¿Por qué no podía usarlos? ¿Y si podía ayudar a los demás con esos dones? Sentía que era un desperdicio mantenerlos ocultos. Incluso después de

