Axel Nunca se me ocurrió que Kendra pudiera estar en sus manos. Respiro agitado al saber el gran peligro, el que enfrenta. Debo salvarla. Ella solicitó que cuidarán de un orfanato que jamás imaginé que Kendra fuera la dueña y benefactora del lugar. Si lo había escuchado nombrar por diferentes personas, ya que allí desarrollan los talentos de los pequeños huérfanos. No soporto es que me pidiera que su asistente fuese quien debía ayudarme. Por alguna razón no me cae bien. No debo promover el odio, mucho menos sentir ganas de golpear al prójimo, pero de tan solo pensar que se encuentra tan cerca de Kendra me dan celos. Al igual que me duele el pecho al saber que se encuentra en peligro, no sabemos una dirección exacta, solo nos encargo que arregláramos algunas cosas antes de poder avanzar

