Un nudo se me forma en el estómago a recordar la confesión del abuelo Amadeo, es horrible sentirse cohibido, que no puedes ser tú mismo, que debes amoldarte a un mundo lleno de prejuicios, cargar con un legado familiar es simplemente repugnante ¿De qué sirve tener dinero? Sí, obligas a los tuyos a vivir en un caparazón, una vida de mentira o peor, a ser infelices a costa del qué dirán. Se arruinan personas por aparentar ser una familia perfecta, es lamentable que mi corazón se haya llenado de odio, mi bondad ya no sirve de nada, me cegué por la rabia, no deseo seguir dañándolo, creo que fue suficiente verlo suplicar, siento asco de esta situación tan vergonzosa, Matteo fue víctima de su padre. Aunque eso no justifica sus acciones, entiendo por qué no me quiso jamás. —Vamos al cementerio,

