Después de lo que sucedió saliendo del hospital preferí no hablarle durante ese día y en la noche lo evadí como pude, aunque fue difícil porque Daniel intentó hablarme de mil maneras estando en casa, pero lo evadí encerrándome en mi habitación y al día siguiente solo me fui a la empresa luego de asegurarme de que él no estaba en la sala o afuera porque no quería verlo y afortunadamente no fue así. Entonces no supe nada de él en todo el día, pero sé que me había estado escribiendo e intentando llamarme a mi teléfono, por lo que opté por esconderlo en el escritorio de mi amigo Camilo quién no había hecho más que reírse de mí todo el día al verme tan desanimado e irritado ante todo. Vi acercarse entonces en la hora de almuerzo a los dos impotentes que tengo como amigos en la empresa a mí c

