No le dirijo la palabra durante los primeros cinco minutos en los que salimos del edificio y caminamos hasta su ¿Camioneta? Me volteo para ver su cara de palo, como siempre, sin alguna expresión. Bien, ¿Qué prosigue ahora? Porque si pretende hablar conmigo y va a tener esa cara de culo siempre, no va a lograr nada más sino que le termine de coger idea. Estoy a segundos de decir algo, cualquier cosa que rompa el silencio, pero la puerta trasera de la camioneta se abre y veo a Milton y a Aaron bajarse con una alegria que me abruma, enseguida llegan a mí y me abrazan, primero uno y después el otro. Estoy congelada. —¡Qué bonita estás, Cam! Has cambiado mucho. —suelta el pelirrojo dandome una mirada de arriba a abajo sin malintención. Sonrío algo fuera de sitio. ¿Qué es esto? ¿Ellos er

