« ¡Una mañana diferente!» Pensaba Kerem desde su lugar de trabajo, las noches fueron largas después de aquella extraña llamada de Leyla no ha podido dormir. Sentado detrás de la barra de su cómodo mini restaurante se pone a observar la calle en donde habitualmente pasa Leyla todas las mañanas para ir a su trabajo, y aunque ambos sean amigos desde la infancia tienen algo en común y es la cocina. Dos días antes de que la vida de Leyla tenga un cambio drástico, Kerem tomo valor para llegar a su casa y pedir la mano de Leyla en matrimonio. Para el padre de Leyla era un candidato perfecto para ella, pero ella no pensaba así y aunque no estuviera de acuerdo lo acepto siempre pensando en la felicidad de su padre y no la de ella. Las mañanas pasan y la angustia de no saber nada de su prometida

