Yaman no podía creer lo que le estaba ocurriendo, no era momento adecuado para tener una relación seria. Y menos si se tratase de un simple desliz. Para él eran claro sus sentimientos, no amaba a Cemre, y esto lo complicaba aún más. Pero sabía que esto podría poner la armonía de la familia en peligro. Ella al ser la hermana de Celil era más compleja, y además no es de esos hombres que solo se deshace del problema. Por otra parte todos en la empresa esperan ansiosos a los jóvenes empresarios, quienes serán los únicos responsables que llevarán a cabo este proyecto. — ¡Buenas días! Veo que aún no ha llegado Javi Saydim, lo cual esperaremos unos minutos más para así empezar la reunión— Expresa Yaman para ver que los acreedores están complacientes con el desayuno que le han ofrecido. — ¡No

