CAPÍTULO 8

2490 Palabras
"Rompiste otro espejo. Te estás convirtiendo en algo que no eres" - - Le había estado doliendo la cabeza desde el momento en que se despidió de Near al dejarla frente a la puerta de su casa. Ya no estaba seguro de nada, estaba enojado hasta cierto punto, porque entonces Brice solo estaba ilusionando a su hermana; sin embargo, él no solo se podía quedar con la versión de una historia. Tenía curiosidad de saber el por qué su hermana amaba a Brice de esa manera y el por qué estaba enamorada, nunca se lo había dicho claramente. — Syn, ¿Puedo hacerte una pregunta? —dos días después de ese hecho, William decidió que era hora de hacerle frente al asunto y no dejarlo pasar. — Claro, dime. — ¿Cómo te comenzó a gustar Brice? ¿Cómo se conocieron? Syn lo miró por un momento con duda. Estaban sentados viendo una película desde hace un tiempo así que la pregunta había sido muy repentina, pero la castaña solo sonrió. — Cuando yo entré a trabajar tuvimos una junta directiva, entonces ahí lo vi por primera vez... —le puso pausa a la película— ¿Crees en el amor a primera vista? Porque así me sentí, ya sé que en ese entonces tenía novio pero... Solo pensaba que él era muy bueno en todo lo que hacía, luego terminé con el idiota ese e intenté acercarme a Brice, aunque fue muy difícil poder hablarle al final lo conseguí. — ¿Cómo? —William recargó su rostro en la palma de su mano y prestó la mayor atención posible. —  Siempre intentaba ser amable con él o hablarle pero era ignorada —hizo un puchero— Hasta que un día el imbécil de mi ex novio me llamó para pedirme que regresáramos, discutí mucho con él y al final me dijo cosas terribles que me hirieron... — ¿Qué? Por dios, iré ahora mismo a golpear a ese idiota. — Eso fue hace mucho tiempo —rodó los ojos. — Bueno, sigue, te escucho. — Entonces decidí ir a tomar alcohol yo sola —le soltó un leve golpe en el hombro— ¿Te acuerdas del día en que llegué toda empapada por la lluvia? Ese día... Yo iba perdida, llorando y borracha, fue cerca del trabajo y entonces ahí encontré a Brice, quien se acercó a toda prisa a mí... —sonrió— Aunque ese día tenía mucho frío, mi corazón se sintió cálido. William se asustó, ¿Por qué su hermana describía esos sentimientos? Era justo lo que sentía él también. — Recuerdo aquello debido a que enfermaste dos días. — Sí —comenzó a reír— Y valió la maldita pena, porque gracias a eso logramos ser más cercanos, no fue algo de la noche a la mañana, para ser sinceros... no creo conocerlo aún del todo, todavía es difícil poder comprenderlo, tardé casi seis meses en que me dejara saber cosas sobre él —chasqueó la lengua. — Creí que su nivel de cercanía era demasiado grande. — No, solo soy yo invadiendo su espacio personal —rió— ¿Te digo algo? Tuvo que pasar un accidente tal como Brice enfermo para que pudiera conocer su apartamento. — ¿Qué? ¿No lo conocías antes? Pero... pero... te dijo que tenías llaves. — Me las acababa de dar, pero no es nada, solo las usaría para ir por los recipientes de comida porque iba a estar ausente esos días —se encogió de hombros— Ya no las tengo, se las regresé. — Oh... —no sabía cómo actuar o qué decir. — Y bueno, sé que él es muy lindo conmigo, es demasiado atento y me quiere mucho, yo sé que eso va a convertirse en amor o puede que ya lo sea. William quería decirle que no, que no se hiciera ilusiones porque el mayor no la quería de esa manera, pero... — Sí, verás que sí. —le sonrió. Bueno, ¿Le correspondía a él romper esa ilusión? Claro que no. Tampoco quería ser el hermano odioso con ella. Lo mejor sería decirle a Brice que lo hablara claramente, podría ser muy doloroso para su hermana pero, ¿Qué se le hacía? No podía tapar la verdad con un dedo o toda su vida desperdiciarla por ese falso sentimiento. Pero también había algo malo en él, le había alegrado la idea de que su hermana y Brice no fueran nada. Quería llorar por ello. El resto de la siguiente semana estuvo mucho tiempo debatiendo el tema consigo mismo pero nada resultaba, había tratado de evitar verlo pero también evitó ver a Near, la amaba y mucho pero en ese momento verla no le ayudaba porque se planteaba muchas cosas innecesarias que terminaban con él cansado o diciéndole a la chica que quería irse a casa. — Dime, idiota —Tom se acercó— ¿Qué rayos pasa contigo? La semana pasada fuiste tan raro, no te reuniste con Near ni un solo día. — Mis emociones suben y bajan tanto que ya no puedo controlarlas. — ¿De qué hablas? —la comida de Tom se quedó a medio comer por mirar a su amigo de manera rara. — Creo que debería tomarme unos días, el estrés universitario me está afectando. — Te apoyo. — Iré a casa o... —lo pensó— Dime, ¿Opción uno o dos? — Oye no lo sé, no me mires de esa manera, me asusta —el moreno casi se atragantó cuando William le miró directamente. — Solo dime —farfulló. — La uno, ¿Qué es? — Nada. William tomó sus cosas y corrió hacia el departamento de Brice, quería asegurarse de cómo se sentía al verlo pero también hablar con él acerca de su hermana, decirle que fuera claro con ella. Recordaba muy bien que ese era el día de descanso del mayor, ya habían pasado más de dos semanas desde el día en que estuvieron en su casa. Cuando llegó al piso que quería sus nervios crecieron aún más. — ¿Quién es? —dijeron cuando el menor tocó la puerta 102A. — Soy William. Inmediatamente la puerta se abrió y el mayor apareció con sus típicos estilos casuales. Le medio sonrió y se abrió paso para dejarle pasar. Eso sí que le había parecido muy repentino a Brice, nunca imaginó que William lo fuera a buscar así como así. — Quiero hablar contigo. — Mmm, tiene que ser algo importante para que vinieras sin avisar —el dueño del departamento fue hacia la cocina mientras hablaba. — Es sobre Syn. — ¿Hay algún tema que nos corresponde hablar acerca de ella? —esta vez le miró— Creo que Syn es un tema que no deberíamos hablarlo sin ella presente, me parece de mal gusto. — Está bien, ¿Quieres que le llame? — Está trabajando, no la molestes. — ¡Ahí esta el punto! Sigues preocupándote por ella de una manera extraña. — ¿Nunca has tenido alguna amiga a la cuál quieras proteger? —un vaso de agua acompañaba su discurso— Si tu respuesta es no, por favor no intentes colocarte en la situación. — Mira, sé que es algo que no me debería importar pero lo siento, Syn me importa mucho, la amo —suspiró— La última vez a ella le rompieron el corazón de una manera despreciable, yo no quiero verla llorar de nuevo. — ¿Por qué eso me involucra? Yo no quiero hacerla llorar, es lo último que haría. — ¿Eres idiota? ¿Tus padres te dejaron caer de la cuna cuando niño? Brice rodó los ojos y fue hacia su sofá para sentarse y suspirar. Sabía perfectamente a lo que William se refería pero no quería tocar el tema, pensó que Syn en algún punto se daría cuenta por ella misma que él solo la veía como una muy buena amiga. — Nunca fue mi intención —Brice miraba hacia un punto fijo— Syn me recuerda a mi hermana, ella se fue hacia Alemania y no la he visto durante bastante tiempo, solo nació mi espíritu protector de hermano, es todo. — Entonces deberías ser claro, no puedes ir por la vida confundiendo el corazón de las personas. — Solo soy amable con las personas que me importan, nunca intenté confundir a Syn, fue lo menos que quería. William suspiró y miró hacia el techo. Comenzó a reírse, entonces Brice solo era amable, sí, hasta con él había sido ese tipo de amable. Podía entender un poquito a su hermana y el por qué estaba tan perdida por ese chico. Hubiera querido nunca haberse metido en un asunto con ese, haber ignorado también a Brice como todas las relaciones de Syn. Ahora estaba él, sentado en ese sofá beige sin saber qué hacer. — Parecías el tipo de persona que no eras amable con nadie —le miró— Cada día superaste mis expectativas. — Will... —habló bajito, sabía que el menor estaba enojado por el tema de su hermana. — Cuando se lo digas, ¿Puedes hacer como si no me lo hubieras dicho a mi? Ya no vengas a mi casa, puedes ser su amigo si tú quieres y claro, si ella también quiere pero no cruces esa línea. — Escúchame. — Y tampoco menciones nada de las cosas que hicimos juntos, solo quería acercarme a ti pensando que eso haría feliz a mi hermana aunque después... Me di cuenta que quería ser tu amigo, parecías ser una persona con la que me llevaría bien, aún pienso lo mismo pero si mi hermana piensa que alejarse de ti es lo correcto está bien, debería alejarme también yo. — Esto no tiene nada que ver contigo. — ¡Sí! ¡Sí lo tiene! Esto fue porque quería proteger a mi hermana de que le rompieran el corazón, quería hablarte por ese motivo pero las cosas se desviaron más de lo que deberían. — Will, me agradas —suspiró— No nos conocemos mucho, lo sé, pero no hace falta conocernos de años para saber que podemos llevarnos bien, para mi en un principio… Tú realmente no me agradabas. — ¿Crees que tú a mi sí? — También pensé que eras un idiota. — Y yo pensé que eras un imbécil. — Aunque sí que eres lento... —le miró— Puedo soportarte. — Maldito —William cubrió su rostro avergonzado— Hubiera preferido que fueras un nerd mojigato con gafas. — El único que luce como un nerd mojigato y que usa gafas eres tú. — Oh, cállate porque te golpeo. Cuando William quería darle un golpe fue detenido por las manos contrarias. Hubo un contacto visual por segundos. — Lo que digo es —Brice suspiró pensativo— Se lo diré a tu hermana, la quiero mucho y no quiero que sufra porque no puedo corresponderle pero también espero que esto no afecte nuestra futura amistad, todavía tienes que enseñarme a jugar LOL. — Está bien, avísame el día en que lo harás para poder consolarla, ¿Está bien? — Mmm —sonrió y asintió. — Creo que debería irme. — Tengo la tarde libre, ¿Quieres jugar algún videojuego? Puedo pedir comida si quieres. — Si hay comida en medio de esto, sí quiero. William sonrió y acomodó sus cosas para echarse correctamente en el sofá beige. La tarde pasó amena, mientras se reían y William seguía sin aceptar perder al punto en que Brice ya solo lo dejaba ganar para su salud mental. También platicaron un tiempo acerca de la música que les gustaba, Brice le mostró su colección de discos de vinilo que tenía, también su colección de lego, hasta que llegó la hora en que William debería irse. — Ya es muy tarde, debo irme o van a preocuparse en casa. — ¿Quieres que te lleve? — ¿Podrías? No quiero molestar. — Ya te dije lo que pienso acerca de eso —rodó los ojos. — Está bien —tomó sus cosas y fue hacia la puerta— Por cierto, tengo el viernes por la tarde libre, podemos ir un lugar de videojuegos para que aprendas a jugar LOL. — ¿El viernes? —pensó— Está bien, ¿quieres que pase por ti a algún lado? Solo que sea después de las cinco, para que salga del trabajo. — ¿Podemos vernos en algún punto intermedio? — Claro. Entonces cuando William abrió la puerta para salir vio a su hermana del otro lado con una bolsa en mano. — William... —dijo casi como un susurro. El corazón del nombrado comenzó a latir, ¿Qué hacia ella ahí? ¿Por qué justo en ese momento? Oh... se odiaba mucho. — Syn, ¿Qué haces aquí? —fue entonces que Brice intervino. — Solo quería venir a dejarte este pastel —sonrió— No sabía que mi hermano estaba aquí. — Saliendo de la universidad estaba aburrido y le pedí a Brice que jugáramos videojuegos, él es un buen jugador —inmediatamente William intentó sonreír lo más natural posible. — ¡Qué bonito! —Syn sonrió todavía más— No saben lo lindo que es el hecho de que ustedes se lleven bien, me siento realizada. Hablaron un poco más hasta que el mayor llevó a los dos hermanos a su casa. Syn no mencionó nada más del tema pero William sintió como si hubiera sido atrapado robando algo. El nerviosismo le invadió de inmediato a pesar de que él y Brice no hicieron nada malo. El viernes llegó, no hubo mayor inconveniente para salir con Brice, lo vio cerca de una plaza y pasaron la tarde juntos en algún lugar para jugar videojuegos. El día terminó con ellos yendo a algún lugar para comer, con William diciendo tonterías, Brice siendo sarcástico y muchas risas en medio de todo eso. Luego de esa salida fue más frecuente el verlo, se veían al menos una vez a la semana para ir a tontear por ahí o solo quedarse en la casa de Brice jugando videojuegos. William juraba que solo estaban formando una bonita amistad que le agradaba pero no podía evitar seguir sintiendo más de lo que debería, estaba seguro que esta relación era entre un hermano mayor cuidando del menor. —¡Oh sí! ¡Ganó mi equipo! —el menor se levantó victorioso de aquel sillón e hizo un pequeño baile ridículo. —Ganaste una partida después de haber jugado veinte, bueno, eso es genial. —No intentes bajar el ánimo. Pero entonces Brice le jaló la mano para hacerlo caer sobre él y tomarle la oreja para molestarlo, seguido de eso comenzó a reírse y el corazón de Will latió fuertemente así que se levantó corriendo de ahí para dirigirse a la cocina asustado. ¡Estaba tan mal que se sintiera así de feliz! — Entonces, ¿Qué día estarás libre de esta semana? —William estaba en la cocina sirviendo fideos instantáneos que recién había preparado. Haberse visto ese día fue raro ya que era Miércoles y normalmente se veían los fines de semana. Pero Will no podía sentirse más que feliz con ello. — Mmm —pensó— No sé si vaya a estar libre, probablemente el sábado pero después de la siete, creo que sería injusto hacerte venir hasta aquí o salir a algún lado, sería peligroso, también toma en cuenta que sería poco tiempo. — Podría quedarme a dormir —dijo sin pensar y fue cuando se dio cuenta de lo que acababa de decir— O podría ser otro día... —corrigió. — Esa es una buena idea —se rió— Puedes quedarte. — Entonces te veo ese día —William fue hacia el sofá beige y se sentó con la comida en las manos— ¿Por qué me miras así? ¿Huelen delicioso los fideos? No voy a invitarte. — Quería decirte que hoy le dije a tu hermana que solo la veo como una amiga. Casi deja caer su comida por completo. Todos esos días había estado tan sumergido en solo él mismo que olvidó por completo ese tema, ¿Qué rayos le pasaba?
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR