Si Brice se ponía a recordar la primera vez que conoció a William... él se reía siempre. La semana había sido tan agotadora. La junta con los accionistas lo había cansado, el hecho de que justo en ese momento tenía que darle una conferencia a niños de universidad lo estresaba aún más. Con un poco de pesar desató su corbata porque sentía que se asfixiaba. — Solo tienes que ir a la sala de conferencias y darles una charla acerca de economía, es fácil —su jefe ordenaba. Solo suspiró y caminó a la sala de conferencias, cuando llegó todavía nadie estaba así que aprovechó para descansar un poco. No pasaron más de cinco minutos cuando la puerta se abrió lentamente dejando ver a un chico alto, piel pálida y que mostraba una bonita sonrisa. Brice lo miró atónito, él le sonrió aún más como avisan
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


