Amanda cogió su celular, y revisó sus últimos mensajes en w******p, vio unos cuantos videos y revisó la hora. —¿Louisa estás bien? —tocó la puerta del baño. —No. —¿Estás vestida? Voy a entrar… —Ten cuidado al caminar. —¿Por qué lo…? —Amanda casi se resbaló sobre el vómito. —¡Louisa! Debo llevarte al hospital. —Por favor, solo no te olvides de mi celular, ahí tengo mi cédula. —Levantaré a Piero para que me ayude. —No lo hagas… —Yo no te puedo cargar y lo sabes. Salió rápido del cuarto y levantó a Piero quien la siguió hasta el baño para poder cargar a Louisa e ingresarla en el carro. Carlos también se levantó y ayudó en lo que pudo. —Estaré bien, no tenían porque todos levantarse… —Nos preocupamos por ti —dijo Carlos. —Voy con ustedes —insistió Piero. —No, iré nomas con ella

