Arthur y Mihnral llegaron a la fiesta justo a tiempo, para ella era algo difícil prácticamente tener a alguien vigilandola todo el tiempo, no confiaba en el lobo, aunque él no hubiera preguntado nada en todo el camino y se hubiera limitado a seguirla desde que bajaron el auto, al entrar Mihnral se detuvo cerca de la puerta al distinguir a casi todos sus conocidos, cuando se dio la vuelta encontró a Arthur cerca de ella, se sorprendió al verlo a su lado y tuvo que tomar un segundo para recuperarse. –Entiendo que es su primera vez en una fiesta de este tipo, Alfa –aclaró su garganta –. Pero sí se queda a mi lado, yo le voy a presentar a los que están aquí, conozco a la mayoría. –Ahora soy Alfa. –¿Qué? –En el palacio me llamaste Arthur, pero ahora me dices Alfa, creo que eso es retroc

