Capítulo 5- "Estaba tan preocupada por ti", murmuró Lacey en la camisa de Vincent, tratando sin éxito de contener las lágrimas de gratitud de verlo entero. Las pesadillas que había tenido de que lo enterraran vivo en algún lugar, o peor aún, perdieron su poder sobre ella mientras ella se aferraba a él... Su amigo que había muerto tantas veces. Su corazón se había detenido esa noche y la memoria aún tenía el poder de hacerla estremecer. En el puño le puso el material de su camisa: "Maestros... La mano de ese maldito bastardo te atravesó hasta el fondo. ¿Cómo escapaste?" Al oír el ligero temblor de su voz, Vicente despidió al hombre enfurecido que estaba detrás de ella y renunció a su abrazo antagonista para que pudiera palmear sus brazos. Suavemente la empujó hacia atrás y miró sus húmeda

