El solo asintió y me siguió, pasamos por el lobbies, luego por el comedor en silencio, algo que no creí posible de Caien, él se quedó unos pasos atrás cómo si estuviera admirando algunas cosas, había escasos estudiantes fuera de clases, en cuanto me miraban y aunque no fuera de su grupo iban directo hacia los salones... — ¿Cómo se manejan ahora?— lo escuche preguntar desde atrás, salimos del comedor y entramos al pasillo donde estaban los salones, me gire solo para mirarlo, parecía que estaba estupefacto, veía cada cosa a su alrededor con asombro y más los escudos de metales. Muchos de estos salones las clases las daban los alumnos que sabían más, por lo cual los gritos no faltaban que hacían eco en todo el pasillo. — ¿Nunca viniste a Leyans...?— le pregunte, no pude evitar sonar perplej

