PPara mí, no era una necesidad especial verlo, así que ni me gire hacia el chico, una vez que la puerta se abrió, salí sin esperarlos. —Un demonio con nombre, eso sí es interesante— dijo intentando molestar llegando a mi lado, la puerta se cerró, sujete con más fuerza la piedra, «Alian ya se había ido por la otra puerta» pude sentir el calor del occidit ceciderunt. Se lo había devuelto, le había devuelto la única arma que le facilitaba matarme. Estaba estupefacta, no había razones, pero lo había hecho. Le confiaba hasta mi vida a Alian y lo que estaba haciendo no tenía ningún sentido. Mire a su muñeca de reojo solo por intuición. —Un Ángel idiota… Eso es común— dije de la misma forma, de reojo pude ver cómo se giraba hacia mí confundido. — ¿Cómo sabes que soy un Ángel?— —Molesto, sin p

