Capítulo 7 Se me escapó una carcajada y no intenté controlarla. Alec había perdido la chaveta. ―Gabrielle ―me advirtió. Me sujeté el estómago y continué desternillándome. ―La idea de tener una novia falsa era lo más absurdo que había oído nunca, pero esto se lleva el premio gordo. Me estás tomando el pelo, ¿verdad? ―No ―contestó. ―Alec Grayson, has perdido la cabeza. De ningún modo voy a vivir en tu casa; antes me iría a vivir debajo de un puente. ―No seas estúpida ―dijo despectivo―. No es más que una medida temporal, y tampoco vamos a compartir la misma cama. Mi casa es lo bastante grande como para que ni siquiera tengamos que vernos. ―Vaya, gracias a Dios ―murmuré. ―¿Se te ocurre un plan mejor? Me revolví los sesos ante el reto, pero estaba en blanco. ―Deja de actuar como una

