Capítulo 11 El sueño me evitaba. Me giré y revolví en la cama, reviviendo una y otra vez lo que había pasado entre Alec y yo. Alec sabía cómo besar y hacer que una mujer lo necesitase más que al aire mismo. Era exasperante. Detestaba el hecho de que todavía lo deseaba, pero que me partiese un rayo si volvía a dejar que me tocase. Alec tenía razón en una cosa: tener sexo con él habría sido un error. Aquella situación ya era demasiado complicada por sí sola. Lo mejor sería ignorar la frustración s****l y permitir que el tiempo mitigase el anhelo. El tiempo lo curaba todo. Tenía que ser su novia falsa y nada más. Antes de irme a trabajar, me pasé por la cocina para tomar un desayuno rápido. Alec entró en la habitación vestido únicamente con unos pantalones cortos Nike. Mis ojos lo re

