-¡Están bien! Dijo Cristián, entrando a la habitación de la clínica en donde Edith estaba internada. -¡Ellos están bien! Repitió, acercándose a la cama de la dulce embarazada para abrazarla con cariño. -¿Estás seguro? -Sí, mi cielo, hablé con Lorenzo. A continuación, le explicó la situación que habían vivido y que ellos estaban rumbo a Argentina. -Quisiera estar en casa. -Ya lo sé, queda poco, es más, en cuanto liberen el aeropuerto, tu contrato queda sin efecto. Le aseguró Cristian, el cometido de Edith, estaba logrado y la mayoría de las fiestas y los eventos sociales, estaban suspendidos. Por otro lado, la notificación de la embajada requerida, ya había llegado. Tanto Julián como Cristian, no veían la hora de que pasen esas semanas, para abandonar ese país. Jamás pensaron qu

