Fueron muchos días en los que a Facundo le ganaba la desesperación, porque pasaba el tiempo y no tenían noticias de Edith. Varias veces habló con Lorenzo, para ir a Europa, pero era como buscar una aguja en un pajar. Lorenzo vivía apesadumbrado, le hablaba a Peter, lo hacía varias veces por día, necesitaba cerciorarse de que algo había cambiado, al menos él, tenía esa esperanza. Lo raro era que todo parecía en calma, pero ellos no aparecían. El grupo que tomó la mansión, finalmente la abandonó, es que estaba en ruinas y ellos no la iban a reparar, de eso se estaba haciendo cargo el gobierno de PB, en conjunto con el gobierno de Argentina. La alerta para encontrar a Julián, Cristian, Edith y Laura, ya estaba emitida en casi todo el mundo. En PB, guardaban cierto recelo con la informac

