Lorenzo estaba enamorado de Edith, ya no lo dudaba, quería estar con ella y formar una familia, a muchos le podía parecer una locura, ella era una mujer viuda y con un hijo grande, casi adulto, aunque él creía que para muchos temas, Facu, sólo era un adolescente. Esperaba que si Edith llegaba a estar embarazada, Facundo acepte a su medio hermano y que no tenga mucho problema con que él sea la pareja de su madre. Suponía que todo tendría que salir como pensaba. Al llegar a su país, acompañó a su bella pareja hasta su casa y cuando ella se instaló en su hogar, él se dirigió al suyo. Al llegar a su mansión, Lorenzo, se dio una ducha y luego comió algo rápido, es que al mirar la hora y aunque estaba cansado, pensó que podía pasar por una de sus empresas. Estuvo trabajando el resto del día

